Las claves
nuevo
Generado con IA
La llegada de la borrasca Oriana ha vuelto a poner en alerta a muchas zonas del país, con especial incidencia en el noreste de la península.
Las rachas de viento y las lluvias intensas están provocando problemas en carreteras, retrasos en el transporte y riesgo de inundaciones en algunos municipios.
Ante esta situación, muchas han sido las personas que se han preguntado qué pasa con su trabajo cuando desplazarse se vuelve peligroso o directamente imposible.
En este contexto, el Ministerio de Trabajo y Economía Social ha recordado que existe un permiso especial que los empleados pueden utilizar ante estos casos.
Según ha explicado el propio organismo en su perfil de la cuenta X, "cuando se emite un aviso naranja o rojo por condiciones meteorológicas adversas puedes reducir o modificar tu jornada".
Además, ha recalcado que "dispones de 4 días de permiso retribuido por imposibilidad de acudir al trabajo". Es decir, el trabajador puede quedarse en casa hasta cuatro días y seguir cobrando su salario si no puede llegar con seguridad a su puesto.
Esta medida se apoya en la información de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), quien recuerda cuando hay alertas importantes evitar desplazamientos innecesarios, algo que afecta de lleno a la rutina laboral de miles de personas.
El objetivo de este permiso es priorizar la seguridad sin que el trabajador pierda dinero por ello, ya que en la mayoría de los casos incluso se llega a teletrabajar.
La norma que recoge este derecho explica que se aplica cuando no se puede acceder al centro de trabajo o cuando moverse por las vías habituales supone un riesgo serio para la integridad de la persona.
También cubre situaciones de catástrofes o temporales fuertes, como los que se están viviendo estos días en algunas comunidades como Cataluña.
Si el mal tiempo se alarga más allá de los cuatro días, el permiso puede ampliarse mientras duren las causas que lo provocaron. En ese caso, la empresa puede pedir medidas especiales por fuerza mayor, pero siempre respetando la protección del trabajador.
Además, el Ministerio ha dejado claro que la Inspección de Trabajo "vigilará el cumplimiento de la normativa" y que las empresas deben informar de los riesgos, parar la actividad si es necesario y no tomar represalias contra quienes sigan estas recomendaciones.
