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Las claves

Muchas son las personas en España que empiezan a hacer números pensando en su jubilación.

Para algunos, la idea de dejar de trabajar un poco antes de la edad legal resulta tentadora. Más tiempo libre, menos estrés y la sensación de haber cumplido tras muchos años cotizando.

Sin embargo, en 2026, jubilarse antes puede salir bastante más caro de lo que muchos esperaban.

Y es que desde este año, las personas que decidan jubilarse de forma voluntaria antes de la edad oficial y que hayan tenido sueldos altos durante su vida laboral se van a encontrar con un recorte mayor en su pensión.

En la práctica, esto puede suponer perder hasta unos 400 euros al mes respecto a lo que pensaban que iban a cobrar.

La clave está en las penalizaciones que se aplican por adelantar la jubilación.

Este cambio afecta sobre todo a los trabajadores que cotizan por la base máxima, es decir, personas con salarios altos que durante años han pagado el máximo permitido a la Seguridad Social.

Muchos de ellos planeaban prejubilarse de forma voluntaria este año, pensando que el recorte en su pensión sería moderado, como venía ocurriendo hasta ahora.

Hasta hace poco, este grupo tenía una protección especial, y aunque se jubilara antes, la penalización que se le aplicaba era mucho menor que la del resto de trabajadores.

En la práctica, el recorte rondaba el 9% en algunos casos, una ventaja que iba a mantenerse hasta 2033, pero se ha eliminado de repente.

Sin embargo, ahora con el nuevo criterio, a estas personas se les aplica el mismo “castigo” que al resto. Y si alguien se jubila dos años antes de la edad legal y no llega a unos 38 años y medio cotizados, el recorte pasa de alrededor del 9% a cerca del 21%. Es decir, más del doble.

Una variación que se nota directamente en el bolsillo, ya que con la pensión máxima fijada este año, quienes se prejubilen de forma voluntaria ya no podrán cobrar más de unos 2.650 euros al mes, una cifra que para muchos supone ingresar unos 400 euros menos al mes de lo que tenían previsto.

El objetivo de estos cambios es que la gente retrase la jubilación y no se vaya antes de tiempo. Como ahora el recorte se aplica sobre la pensión final, y no sobre la base de cotización, quienes más cobraban son también quienes más pierden.

Por eso, desde hace unos meses, cada vez son más los trabajadores con sueldos altos que están revisando sus planes, pensando si les compensa o no poner fin a su vida laboral antes de tiempo.