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Las claves

La edad mínima de jubilación en España en 2026 ha subido a los 66 años y 10 meses, pero hay trabajadores que optan por seguir trabajando más allá de esta edad. ¿El motivo? Aunque la primera idea que se viene a la mente es la falta de ingresos, hay gente que realmente continúa por vocación y que quiere seguir dentro del mercado laboral.

Según los últimos datos de la Seguridad Social, en 2025 76.595 jubilados combinaron su pensión con una actividad remunerada, lo que supone un aumento del 9,4% respecto al año anterior. Es decir, cada vez más mayores renuncian a la jubilación clásica de desconexión total del trabajo.

Charo tiene 69 años y trabaja como profesora de antropología social en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Los docentes están obligados a jubilarse a los 70, pero ella quiere seguir aportando su experiencia y seguir puliendo "ámbitos de mi especialización".

Requisitos de la jubilación parcial

Además, critica fuertemente el edadismo y reivindica la capacidad que tienen las personas mayores de seguir aportando cosas positivas a la sociedad mediante el trabajo. Sostiene, a su vez, que el papel de los jubilados no tiene que ser necesariamente el de descansar.

"Parece que con esta edad tienes que quedarte en tu casa sentada en un sofá viendo la televisión", manifiesta la profesora en una entrevista con los servicios informativos de Antena 3.

Así, Charo tiene intención de sumarse a la jubilación parcial, que consiste en combinar una parte de la pensión con una remuneración laboral mensual fruto de un horario reducido, que debe situarse entre el 25% y el 75% de la jornada total.

Para poder acceder a este mecanismo se exige haber cumplido la edad ordinaria de jubilación y tener al menos 15 años cotizados con al menos dos años dentro de los 15 años anteriores a la solicitud. Requisitos que cumple la protagonista, con muchos años de experiencia como maestra.

"Me gustaría continuar. En unas profesiones como las nuestras, el establecimiento de esta barrera de los 70 años es la pérdida de una gran cantidad de capital cultural e intelectual", concluye.

Sobre todo en su profesión, donde la voz de la experiencia puede ser el mejor aliado para que los alumnos universitarios absorban el máximo de información posible y se nutran de los conocimientos de esta experta en antropología.