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Las claves

Paloma Hervás a sus 23 años ha logrado algo muy inusual para los jóvenes de su edad: es la dueña del primer centro de barre en Ciudad Real.

La joven emprendedora contó a EL ESPAÑOL que entró en este mundo sin saber de emprendimiento, sin tener "ahorros suficientes", sin ser monitora de barre, pero con muchas ganas de crear algo suyo.

De esta forma, Hervás desveló con sinceridad cómo ha sido este camino que además compagina con un trabajo en una oficina en Madrid.

"Quería montar algo mío"

Muchos son los jóvenes en España que quieren emprender, pero que por miedo a la incertidumbre, optan por desistir. Paloma Hervás, no es de esas personas.

La joven tomó la arriesgada decisión de abrir su propio negocio en Ciudad Real: Madame Barre. "La opción de trabajar para un centro ya establecido no era viable para mí, no soy monitora y esa no era mi idea", expresó.

"Yo quería montar algo que fuese mío para poder hacerlo a mi gusto y, como te digo, no ser yo la monitora", señaló la emprendedora a EL ESPAÑOL.

Calificó el proceso de abrir su negocio como "muy complicado", principalmente porque "yo no tenía nada de experiencia previa".

Además manifestó que no contaba con "los ahorros suficientes" para abrir el estudio por su cuenta. Sin embargo, confesó que "yo sabía que quería hacerlo y por eso me decidí a pedir un préstamo al banco".

Con dicho dinero, consiguió hacer frente al alquiler del local y la reforma. Además, señaló que para hacer cálculos relativos a la inversión inicial decidió "ir pidiendo presupuestos a todas las personas con las que tenía que contar".

El "boca a boca"

Sin embargo, la joven relató que la parte más difícil del proceso fue "arrancar y conseguir alumnas y fidelizarlas".

Paloma Hervás estudió Marketing y Comunicación con lo cual explicó que "el tema de objetivos, análisis de mercado, de la competencia y diseño de estrategia, fue algo más sencillo que eso ya es a lo que me dedico".

Una clase en Madame Barre. Foto cedida

Lo cierto es que su experiencia en marketing le permitió idear una estrategia de publicidad para su centro que se basa "en publicidad y en el boca a boca".

"Ciudad Real es muy pequeña y por lo tanto ese método funciona bien. Para la publicidad subimos bastante contenido en redes sociales e hicimos un anuncio en la radio también y conseguimos llegar a mucha gente", comentó.

Una vez la gente optaba por probar clases en Madame Barre, "trataba de estar muy pendiente para preguntar qué tal después de la clase, explicar nuestras opciones de suscripciones y animar a todo el mundo a seguir viniendo", relató.

La emprendedora señaló que el centro lleva abierto cuatro meses y que el nivel de facturación ha sido "más o menos lo que tenía previsto". Sin embargo recalcó que "yo siempre intento 'tirar a la baja' para no contar con más de lo que realmente puedo conseguir".

En el centro además de Hervás, hay una monitora contratada que, confesó, que junto al alquiler del local es de los mayores costes: "Hasta que no lo vives, no lo sabes, pero cuesta mucho dinero".

A pesar de haber dado el salto de emprender, la joven confesó que sí hubo momentos en los que llegó a dudar: "Lo que más temía era que a la gente no le gustase lo que ofrecía y no tener suficientes alumnas como para cubrir gastos y no poder continuar con el proyecto".

"Al ser algo novedoso y ser el primer centro exclusivo de barre en Ciudad Real, era fácil que ocurriese, la incertidumbre de no saber que va a pasar siempre es difícil", recordó.

Sin embargo, Hervás optó por continuar con su emprendimiento y no dejarse llevar por la duda, lo cual fue una sabia decisión, ya que, expresó que en el 2026 "espero una evolución muy positiva".

Centro fitness Madame Barre. Foto cedida

"El número de alumnas fijas va subiendo bastante, ampliando sus bonos para hacer más clases mensuales, además de que mucha gente se ha animado a probar", explicó la emprendedora.

La realidad es que la determinación y aptitud para hacer algo nuevo de Paloma Hervás es digna de estudio, porque como bien contó a EL ESPAÑOL, "yo me embarqué en este proyecto sin tener ninguna experiencia previa en emprendimiento, intentando aplicar cosas que había visto en la carrera y aprendiendo sobre la marcha".

Confesó que a través de esta experiencia ha conseguido crecer tanto a nivel personal como académico aprendiendo sobre el mundo empresarial desde el punto de vista de una dueña de negocios.

"Además de Madame Barre, yo tengo un trabajo de oficina en Madrid, por lo que compaginar las dos cosas sin fallar en ninguna ha sido, sin duda, lo más complicado y lo que más me ha enseñado", contó la joven.

Además, como buena mujer de negocios, Hervás busca innovar en el 2026 ofreciendo talleres conjuntos con otros negocios y clases especiales.

Esto la mantiene muy enfocada en su objetivo: "Mi objetivo es ser el centro de barre referente en Ciudad Real, que la gente encuentre en Madame Barre un lugar para desconectar, en el que cuidarse al mismo tiempo que se lo pasa bien y continuar creando una comunidad sana y divertida, como la que hemos creado estos meses".

Así, Hervás se suma a la lista de emprendedores en España abriendo el primer centro de barre en Ciudad Real y, a pesar de las dificultades, explicó que lo más importante es "tener mucha paciencia y muchas ganas para seguir cuando entren ganas de rendirse que siempre entran".

De esta manera, la joven emprendedora concluyó con un mensaje claro que es reflejo de su propia historia: "Disciplina, no rendirse, continuar a pesar del cansancio acumulado y saber que, si de verdad lo quieres, tienes que ir a por ello".