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Las claves

Desde el año 2018 la desconexión digital es un derecho reconocido en España, pero su aplicación sigue generando una infinidad de dudas. De hecho, a pesar de la normativa, son muchos los empleados que reportan recibir comunicaciones profesionales fuera de su jornada laboral.

A pesar de que la ley deja claro que el trabajador tiene derecho a no responder fuera de su horario laboral, en la práctica no se respeta o no hace de la forma de la que se debería. El problema es que no se define claramente cómo debe garantizarse.

De hecho, los expertos consideran que la norma es más una declaración de principios que una regulación con mecanismos claros de aplicación, y el alcance de la norma queda condicionado a la negociación colectiva, por lo que se genera una aplicación considerada desigual.

Consecuencias para la salud

La permanente conectividad laboral ha sido vinculada por los expertos con un peor estrés, mayor estrés y agotamiento emocional. Los psicólogos señalan que el cerebro percibe la espera de un mensaje laboral como una alerta que impide un completo descanso.

De hecho, la dependencia de las notificaciones es considerada una adicción por parte de los expertos, que destacan que el cerebro, al que le gusta la gratificación inmediata, acaba por generar una dependencia que, de una manera u otra, esclaviza.

Este efecto es más evidente en trabajos de alta responsabilidad, donde es frecuente tener que gestionar numerosos estímulos, hasta el punto de que puede ser abrumador. Si el trabajo necesita de mucha atención por tener un alto nivel de responsabilidad, puede llegar a un gran agotamiento mental.

Mensajes fuera de horario

Hay que entender bien el derecho a la desconexión digital, siendo conscientes de que la infracción no se comete en el momento en el que se envía la comunicación al trabajador, sino que radica en la exigencia de respuesta.

De esta manera, se considera que existe una vulneración del derecho a la desconexión digital cuando se envían correos electrónicos, se envían mensajes de WhatsApp o se realizan llamadas fuera de la jornada laboral, y en ellos se exige al trabajador que lo responda.

Si el trabajador responde de manera voluntaria a este tipo de comunicaciones, la situación cambia, pero debe saber que “responder mensajes del trabajo fuera del horario es una hora extra y se paga”, como ha asegurado Ana Ercoreca, inspectora de trabajo en una entrevista reciente.

Por lo tanto, al tener la consideración de hora extra, tendrá que cotizar y compensar por descanso o ser retribuida. Además, la obligación de responder no solo genera ese derecho, sino que supone una vulneración del derecho al descanso, que es una infracción que conlleva sanciones para la empresa que van desde los 751 euros a los 7.500 euros.

Es importante, en cualquier caso, saber diferenciar entre la responsabilidad y el responder rápido, y todo trabajador debe dar valor a su propio descanso, que será clave para que pueda rendir adecuadamente en su puesto laboral.

Ventajas de la desconexión digital

El derecho a la desconexión digital es el derecho de los empleados a no participar en actividades laborales fuera de su horario laboral, incluyendo el no tener la obligación de responder mensajes, emails o llamadas.

Este derecho trata de garantizar que los trabajadores puedan desconectarse por completo del entorno laboral durante su tiempo libre, en una medida pensada para proteger su salud física y mental.

Una vez aclarado en qué consiste, conviene destacar las principales ventajas de este derecho, tanto para el empleado como para la empresa.

Bienestar y salud mental

Es fundamental que los trabajadores se sientan cómodos en el lugar en el que trabajan y que tengan la posibilidad de desconectar de sus obligaciones laborales mientras disfrutan de su tiempo libre. La vida laboral y personal se separa por una línea fina y es importante velar por mantenerla separada.

Con este derecho se puede reducir el estrés laboral, dándole a los empleados su espacio y tiempo para descansar adecuadamente y desconectar del trabajo, contribuyendo así a la recuperación mental y física.

Aumenta la productividad

Cuando el trabajador tiene tiempo para descansar, se recupera mejor del estrés y la presión con la que debe lidiar en su puesto de trabajo, lo que al mismo tiempo se traduce en una mayor productividad y rendimiento laboral.

Los empleados que están descansados y motivados son más productivos y eficientes, lo que tiene beneficios tanto para la empresa como para el propio trabajador. Además, al mejorar su salud general, se reduce el absentismo laboral y las bajas por enfermedad.

Equilibrio laboral y personal

Separar la vida laboral y la personal es fundamental para evitar problemas a corto y largo plazo. Gracias a la desconexión digital, se pueden fomentar relaciones más saludables en las que los trabajadores pueden dedicar más tiempo de calidad a sus familias y actividades personales, desconectando cada día en mayor medida del trabajo.

Además, al existir una mayor conciliación y equilibrio, se consigue una mayor satisfacción y compromiso con la empresa, con empleados que están más contentos en su puesto de trabajo. De esta forma, también ayuda a mejorar el clima laboral y a retener talento.

Estos son solo algunos de los principales beneficios que tiene el respetar el derecho a la desconexión digital.