Las claves
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Cuando pensamos en jugadores de videojuegos, difícilmente imaginamos a una mujer de más de 80 años frente a un ordenador, dominando un mando y explorando mundos virtuales.
Pero para Sue Jacquot, una abuela estadounidense de 81 años, los videojuegos se convirtieron en algo mucho más que entretenimiento: se transformaron en una herramienta para salvar la vida de su nieto.
Sue nunca había jugado videojuegos, pero todo cambió en 2024, cuando su nieto Jack, de 17 años, fue diagnosticado con un sarcoma. Para acompañarlo, decidió aprender a jugar al Minecraft y compartir con él esos momentos difíciles.
La idea inicial era sencilla: pasar tiempo con ellos y aprender algo nuevo. Pero pronto, Sue vio la oportunidad de convertir su aprendizaje en un proyecto solidario que ayudara a costear los costosos tratamientos de Jack.
Así nació en octubre de 2025 su canal de YouTube, GrammaCrackers, donde Sue compartía sus partidas de Minecraft, sus aciertos, sus errores y, sobre todo, su entusiasmo genuino por ayudar a su nieto.
La combinación de ternura, autenticidad y perseverancia conquistó rápidamente a la comunidad digital: en pocas semanas, miles de personas se suscribieron a su canal, motivadas no solo por su simpatía, sino también por el propósito que defendía.
Sue no se quedó solo en los vídeos. Cada publicación incluía enlaces a una campaña de GoFundMe destinada a financiar el tratamiento de su nieto.
Gracias a la generosidad de cientos de personas, la campaña logró superar los 50.000 dólares (42.000 euros), convirtiéndose en un ejemplo conmovedor de solidaridad colectiva.
A esa cifra se sumaron también los ingresos generados por la monetización de sus vídeos, lo que permitió incrementar aún más los fondos destinados a la atención médica de Jack.
En febrero de 2026, Sue sigue subiendo videos en un canal que acumula 477.000 seguidores y más de 2,8 millones de visualizaciones, creando una comunidad que formará parte de la historia de su familia.
Hoy, su nieto Jack está en remisión del cáncer, un triunfo que demuestra que el amor, la creatividad y la solidaridad no solo acompañan, sino que pueden vencer incluso los obstáculos más difíciles.
