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Las claves

Estar en búsqueda de trabajo es una fase vital estresante: buscar ofertas, adaptar el currículum, enviarlo a los procesos de selección, hacer frente a las entrevistas... Un proceso unido a la incertidumbre personal de no tener un trabajo con el que pagar las facturas.

A partir de mediados de 2026, los empleadores en España y en el resto de la Unión Europea van a verse obligados a proporcionar información exacta sobre el salario y el rango del puesto de trabajo anunciado. La idea es que los candidatos tengan la máxima información y mitigar una de las grandes incertidumbres a la hora de empezar un trabajo: cuánto vas a ganar.

Por el contrario, el contratante tendrá prohibido preguntar a los candidatos, ya vayan encaminados a un puesto público o privado, sobre su rango salarial actual o anterior y tampoco podrá incluir lenguaje discriminatorio en el texto de la propuesta laboral.

Reducir la brecha salarial

Así lo estipula la directiva de transparencia salarial 2023/970 de la Unión Europea, publicada en 2023 y que debe ser adaptada por los estados miembros, incluida España, en su ordenamiento jurídico nacional antes del 7 de junio de 2026.

En el caso de las empresas de más de 250 empleados, tendrán que presentar un informe sobre transparencia sobre la evolución de la brecha de género de la entidad en cuestión antes del 7 de junio de 2027.

Con esta legislación, el espacio comunitario busca defender el derecho de los trabajadores a obtener información precisa, de antemano, sobre su puesto de trabajo, remuneración y las funciones concretas que desempeñaría en el caso de ser contratado.

Asimismo, ya una vez dentro de la empresa, las personas asalariadas tendrán pleno derecho de conocer el salario promedio y desglosado por sexo para los trabajadores que desempeñen la misma labor.

Una vez que entre en vigor, se terminará la típica duda dentro de una empresa de cuánto cobra tu compañero de mesa o la incómoda incógnita de cuánto vas a ganar cuando te presentas a un puesto de trabajo.

De fondo, la meta de la Unión Europea es reducir la brecha salarial en el continente, por eso quiere supervisar aquellas compañías que -una vez enviado el informe- presenten una diferencia salarial entre hombres y mujeres que realizan el mismo puesto de trabajo del 5% o más.

En el panorama español, el Instituto Nacional de Estadística (NIE) arroja que en 2023 el salario medio anual de las mujeres fue de 25.591 euros, mientras que el de los hombres ascendió hasta 30.372 euros, un 15,7% más.