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Las claves

Diana Cabezas tomó una decisión radical hace cinco meses: dejó su piso y se mudó a una autocaravana para iniciar una nueva etapa de su vida.

Su objetivo es convertirse en nómada digital y viajar por el mundo, aunque reconoce que el camino no está del todo definido. "Aún no sé cómo mantenerme económicamente, pero estoy en ello", admite.

Desde entonces, su vivienda es un espacio reducido, pero completamente funcional. "No tengo casa, no pago hipoteca ni alquiler, tampoco agua ni luz; vivo en 12 metros cuadrados dentro de esta autocaravana", explica.

Esta elección, difícil de entender para muchos, implica renunciar a comodidades tradicionales, pero le permite disfrutar de una mayor libertad y flexibilidad en su día a día.

Esa libertad, sin embargo, no está reñida con la organización: cada aspecto de su vida diaria se refleja en cómo ha dispuesto su espacio.

El interior del vehículo está diseñado para aprovechar cada metro disponible. "Este sería mi salón, aquí es donde como y donde trabajo, y esta es la ventana desde la que puedo cambiar de vistas siempre que quiera", cuenta.

Esa posibilidad de transformar su entorno con solo desplazarse no es solo práctica: se ha convertido en uno de los mayores privilegios de su nueva forma de vida, que combina libertad con comodidad.

La cocina, aunque pequeña, cubre todas sus necesidades básicas. "Aquí tengo la cocina con dos fuegos, el grifo con agua y una nevera que, como puedes ver, es de mi tamaño", relata.

Todo está pensado para una vida práctica y sencilla, diseñada para aprovechar al máximo cada centímetro y adaptarse perfectamente al espacio disponible.

La autocaravana también dispone de un baño perfectamente equipado. "Justo aquí estaría una ducha totalmente como la de casa y un baño completo", señala, mientras sonríe mostrando cada rincón de su nuevo hogar sobre ruedas.

Para el descanso, el espacio se adapta según el momento del día. "Aquí, si te fijas, tendría la cama que se transforma en una de más de 2x2", explica, dejando entrever cómo ha aprendido a convivir con cada metro de su vida móvil.

Aunque la estabilidad económica aún es una incógnita, Diana afronta esta etapa con confianza y entusiasmo, consciente de que cada día sobre ruedas es un paso más en la construcción de un proyecto personal lleno de retos, descubrimientos y libertad.