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Las claves

En medio de la crisis de la vivienda que azota a Europa, muchas empresas y emprendedores buscan alternativas al modelo inmobiliario tradicional.

Más allá de soluciones como dividir pisos grandes en varias viviendas más pequeñas o los famosos "mini pisos", surgen opciones que parecen rozar la ciencia ficción.

Es precisamente lo que ocurre en la ciudad danesa de Holstebro donde NordVestBro, una organización de vivienda asequible, está construyendo 36 apartamentos estudiantiles mediante impresoras 3D.

El futuro de la vivienda

Según el Banco de España, se estima que en nuestro país hay un déficit de en torno a 600.000-700.000 viviendas a nivel estatal. Este déficit se concentra sobre todo en Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y Alicante.

Este déficit acompañado con los lentos procesos para edificar han provocado que la vivienda haya alcanzado máximos históricos: el precio medio en venta es de 2.100-2.500 €/m² mientras que el alquiler ronda los 15 €/m².

Uno de los segmentos de población especialmente afectados son los jóvenes, ya que muchos, por motivos educativos, se mudan a otras ciudades y deben afrontar los elevados precios del mercado inmobiliario.

Por ello, parece que en Dinamarca han encontrado la solución. En Holstebro, una ciudad al oeste del país, se está desarrollando Skovsporet, considerado el proyecto de viviendas impresas en 3D más grande de Europa.

Las viviendas estudiantes Skovsporet impresas en 3D. SAGA Space Architects Omicrono

La iniciativa está destinada a estudiantes e incluye 36 apartamentos distribuidos en seis edificios y busca demostrar que la construcción automatizada puede ser más rápida y eficiente que los métodos tradicionales.

Cada edificio se imprimió directamente en el sitio utilizando la impresora 3D COBOD BOD3, que deposita un material similar al cemento capa por capa siguiendo un plano digital con precisión milimétrica.

De hecho, gracias a la experiencia del equipo, el último edificio se completó en apenas cinco días, lo que equivale a un apartamento por día, y solo con tres operarios supervisando el proceso.

El tamaño de cada apartamento es de entre 40 y 50 metros cuadrados, diseñado con el objetivo de satisfacer la vida estudiantil diaria. Por ello cuenta con cocina completa, sala de estar, dormitorio con cama doble, baño y zona de estudio.

Asimismo, el proyecto promete grandes ventanas y techos inclinados que permiten que la luz natural ilumine el interior, mientras que la implementación de paneles de madera y elementos de vidrio se encargan de aportar calidez, para así ahuyentar el frío danés.

Además, los edificios se organizaron alrededor de áreas al aire libre compartidas, con jardines y senderos, recreando un ambiente estilo pueblo que ayuda a fomentar la convivencia.

Por otro lado, el proyecto también destaca por su enfoque sostenible dado que el hormigón utilizado es de bajo carbono y la impresora deposita material únicamente donde es necesario, reduciendo los residuos.

"Los resultados de Skovsporet demuestran cómo la impresión 3D para la construcción permite realizar proyectos a gran escala con mayor rapidez y eficiencia que nunca", aseguraba Henrik Lund-Nielsen, fundador y director general de COBOD International.

A pesar de que la combinación de velocidad, calidad y sostenibilidad que ofrece Skovsporet parece el futuro del sector inmobiliario, trasladarla a mayor escala o replicarla en otras ciudades aún resulta prematuro. Sin embargo, la posibilidad existe y, por ahora, ya es una realidad.