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Se estima que en España se realizan más de 200.000 cirugías estéticas al año, unas 500 intervenciones diarias, según datos de SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética).

Este tipo de intervenciones casi se han duplicado en los últimos cinco años y sus números continúan creciendo, pero el código postal ha dejado de ser un factor determinante en la búsqueda de tratamientos.

Los pacientes ya no eligen al cirujano más cercano, sino al que les ofrece mayor seguridad y confianza a largo plazo. Para ello investigan, analizan y comparan de manera exhaustiva y cada vez son más los que viajan de toda España o Europa hasta Alicante.

Allí, el doctor Jose Martin Zelada ha convertido la Clínica L’ESSENCE en un punto de referencia para quienes buscan una cirugía nasal que vaya más allá del mero cambio estético.

El especialista, que atesora más de una década de dedicación exclusiva a la rinoplastia, se apoya en un enfoque que combina tecnología de vanguardia y artesanía médica, dando lugar a lo que denomina rinoplastia híbrida: una técnica adaptada a cada paciente, alejada de patrones estandarizados y centrada en la armonía facial y la función respiratoria.

El doctor Jose Martin Zelada durante una intervención. Cedida

Esta técnica, explica el doctor Zelada, “es la combinación de la rinoplastia ultrasónica con la rinoplastia de preservación”. En su clínica ya se ha convertido en el estándar, pues “ofrece una mejor precisión en comparación con la técnica tradicional. Al usar el corte mediante ultrasonido (piezotomo) podemos pulir y remodelar el hueso sin dañar los tejidos blandos ni los vasos sanguíneos”, añade.

El objetivo, continúa el especialista, “es buscar la naturalidad de una nariz en relación a la fisionomía de su rostro, huyendo de los resultados que parecen artificiales. Y otro gran objetivo es que la rinoplastia en todos los casos no solo sea estética sino funcional”.

Recuperación a partir del tercer día

Una intervención tradicional de rinoplastia requiere unas dos semanas con férula y suele implicar inflamación y hematomas en la zona de los ojos. Sin embargo, con la rinoplastia híbrida, uno de los aspectos que más sorprende a los pacientes es la experiencia postoperatoria.

Gracias a la técnica ultrasónica, el trauma es mínimo, lo que reduce drásticamente la inflamación y los hematomas. Según relata el doctor Zelada, “no utilizamos tapones nasales y el paciente sale del quirófano respirando por su nariz, lo que elimina esa sensación de agobio permanente”.

“La recuperación es tan cómoda que muchos de mis pacientes que vienen de diferentes ciudades de España, con un ritmo acelerado en su día a día por su trabajo, se sorprenden al ver que pueden retomar el teletrabajo o actividades suaves a partir del tercer día”, asegura.

Una experiencia personalizada

El doctor Zelada recibe en su clínica de Alicante a muchos pacientes que viajan desde otras partes de España e incluso de Europa. Según el cirujano, esto se debe a que “el paciente de hoy busca excelencia y, sobre todo, confianza. Viajan porque buscan un cirujano que esté especializado solo en este tipo de cirugías. Saben que una rinoplastia es una decisión para toda la vida y prefieren invertir en un desplazamiento para ponerse en manos de un especialista que les ofrezca resultados predecibles, naturales y estables”.

Antes de cada intervención, el doctor Zelada realiza un exhaustivo estudio preoperatorio, “utilizando el nasofibroscopio para valorar minuciosamente la estructura interna de la nariz (cornetes, tabique) y descartar patologías que en algunos pacientes se pueden presentar sin saberlo, como poliposis nasal, sinusitis crónica, perforación septal, entre otras complicaciones que cambian la forma de abordar su cirugía en esos casos”.

Además, en plena era de las redes sociales y los filtros digitales, el cirujano defiende una postura clara basada en la ética médica: “Escucho el deseo del paciente, pero mi consejo profesional se basa en lograr la armonía visual sin olvidar nunca la respiración. Cada rostro tiene sus particularidades. Adapto la cirugía para conseguir que una nariz sea bella, pero que encaje con la identidad de ese paciente”.

Para ello, el especialista se sirve de herramientas digitales para orientar las expectativas del paciente, “pero siempre con honestidad. Prefiero decir ‘no’ a una expectativa irreal”.

Compromiso a largo plazo

Una rinoplastia no termina en el quirófano. El seguimiento postoperatorio es largo y puede prolongarse durante dos o tres años, el tiempo necesario para que la nariz complete su proceso de desinflamación y adaptación.

“Una nariz lleva su tiempo en reducir la inflamación de forma definitiva. Para los pacientes de fuera, combinamos revisiones presenciales con seguimiento telemático si es necesario, pero siempre bajo mi supervisión directa. Esa seguridad de acompañamiento en todo el proceso da mucha tranquilidad a nuestros pacientes”, confirma el especialista.

La propuesta del doctor Jose Martin Zelada en la Clínica L’ESSENCE representa un modelo de cirugía nasal sustentado en tres pilares claros: rigor técnico, honestidad en las expectativas y seguimiento a largo plazo.

Un enfoque que combina una técnica innovadora, como lo es la rinoplastia híbrida, con una filosofía médica que prioriza la función respiratoria y la armonía facial por encima de las modas pasajeras.

  • El doctor Jose Martin Zelada es especialista en Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello.
  • Colegiado nº: 03-2866179 (Alicante). Miembro de la EAFPS (European Academy of Facial Plastic Surgery).