Las claves
nuevo
Generado con IA
Sandra Ruiz a sus 35 años ha tenido que emigrar dos veces: una primera de su país natal, Venezuela, a República Dominicana y una segunda a España.
La venezolana relató las dificultades de migrar de un país a otro y empezar de cero cambiando también de profesión en el proceso para poder sobrevivir.
Ahora es camionera en el puerto de Valencia con contenedores y contó en el pódcast Rutas de Éxito cómo es la situación económica de este sector, en el que lleva al menos un año.
"Sobreviví con 500 euros al mes"
"Yo soy Sandra Ruiz, soy de Venezuela y actualmente estoy trabajando como camionera en el puerto de Valencia con contenedores; tengo 35 años y llevo un año y poco más en el transporte", comenzó presentándose la joven venezolana.
Relató que lleva en España unos seis años y que en su historial tiene "dos migraciones": "Llegué primero a migrar a República Dominicana; estuve dos años allí y fue un tiempo en el que no vi progreso en mi vida, era sobrevivir otra vez".
Ruiz salió de Venezuela en el año 2017, un año marcado por protestas en contra de la dictadura de Nicolás Maduro, cuando muchos venezolanos decidieron irse del país porque además "fue una crisis horrible y no teníamos para comer".
"Yo soy de profesión ingeniera; era funcionaria pública en mi país y era jefa de la estación de ferrocarriles", recordó la joven. En vista de esto, confesó que "me costó desprenderme de eso en mi cabeza porque piensas: 'He estudiado tanto y he dado tanto de mí para dejarlo de lado'".
Con esto explicó que una amiga suya dio el paso de mudarse a República Dominicana y le comentó que "aquí, como camarera te pueden dejar de propina fácilmente veinte dólares, y yo en Venezuela ganaba cinco dólares (4,19 euros) al mes siendo ingeniera".
Así, la venezolana decidió buscar su vida en el país caribeño: "Estuve dos años allí, pero tampoco vi la posibilidad de ejercer mi carrera y me pagaban todo en efectivo, no tenías un contrato ni una estabilidad", comentó Ruiz.
Frente a esta situación, comenzó a hablar con otras venezolanas que vivían en España y que le comentaron que un salario mínimo en Latinoamérica y en España no era lo mismo: "Aquí tienes mucha más calidad de vida y tienes tranquilidad".
"Doy el salto, reúno y llegó aquí", señaló la venezolana, que al llegar empezó a buscar cómo empezar su vida en España: "Busqué para cuidados, para limpiar, que nunca había limpiado nada en mi vida... y había traído mi maquinaria de cosmetología, que trabajé de eso".
Sandra, camionera venezolana en España: “En mi país era ingeniera y ganaba 4€ al mes, ahora puedo ganar 3.000€”
No obstante, sus planes se vieron frustrados por la pandemia porque "nadie quería contacto". De esta forma, señaló que, frente a la imposibilidad de establecer contacto con nadie y "ya todos encerrados, empecé a sobrevivir con 500 euros al mes".
"Tenía para el alquiler de mi habitación que me cobraban 250 euros con todos los servicios, más la comida y lo justo y necesario; eran 500 euros justos para sobrevivir", confesó la venezolana.
Todo empezó a mejorar cuando consiguió la residencia en España y pudo trabajar legalmente. De esta manera, cuando conoció a su expareja, se mudó a Valencia donde le apareció la oportunidad de ser camionera.
A pesar de encontrarse con dificultades tanto por ser una mujer camionera como por tener poca experiencia, finalmente consiguió su trabajo en el puerto de Valencia.
"Aquí podemos pasar fácil 15 horas trabajando, entonces entiendo que no es muy atractivo", reflexionó al ser preguntada por los entresijos de su profesión.
Con esto confesó la realidad de sus salarios: "En regional varía muchísimo; mayormente lo que hacen es que llegan todos los días llegando a casa. He conocido personas que ganan entre los 1.800 hasta los 2.200 euros, en ese rango".
Por otro lado, comentó que de lo que más sabe es del salario en el rango de nacional, porque "es lo que he hecho más": "He conocido compañeros que ganan desde los 2.100 a los 3.000 euros y algo, dependiendo de cuánto tiempo estés dispuesto a sacrificar".
El trabajo de Ruiz, varía entre la modalidad de nacional y regional, con lo cual a pesar de haber comenzado como ingeniera en Venezuela cobrando cinco dólares al mes, lo cierto es que dependiendo de su ruta puede llegar a ganar hasta 3.000 euros netos.
