Aunque José Manuel Soto no vive en Madrid ha celebrado la victoria aplastante de Isabel Díaz Ayuso como si le fuera la vida en ello. El cantante andaluz, que ha dejado de ser conocido por sus canciones para ser idolatrado por la derecha tuitera por no cortarse ni un pelo a la hora de analizar la actualidad política y exhibir de qué pie cojea, ha vivido este martes una intensa noche de emociones que ha finalizado con un brindis también por el adiós de Pablo Iglesias.

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Soto ya había seguido la campaña electoral al detalle, sin perder la ocasión de hacerse eco de las bondades de los suyos (las suyas, más bien), y de las críticas a los otros. Antes de que cerrasen los colegios electorales, el andaluz ya había dejado claro cuál era su camiseta para jugar ese partido. Sin embargo, a pesar de que muchos pensaron que se decantaría por el verde, finalmente escogió la de Tabernia; es decir, la del fandom de Ayuso:

Avanzado el recuento, con Ayuso como clara ganadora y subiendo como la espuma, en casa de José Manuel Soto se descorchaba la primera botella. Eran las 22:20 horas cuando compartía esta fotografía en Twitter, aprovechaba para meter varias coletillas en clave nacional como "Sánchez, vete ya" y anticipaba lo que pasaría después al pedirle a Iglesias que cerrase al salir:

Poco después, el candidato y líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, confirmaba su dimisión de todos sus cargos y Soto se daba a la bebida:

Eso sí, no renunciaba a mandarle un mensaje de consolación a su manera:

Tampoco se quiso olvidar de la primera ficha que cayó en este efecto dominó que ha terminado con Ayuso rozando la mayoría absoluta y sumando más que las izquierdas:

Sin embargo, enseguida se decantó por hacer un análisis más serio del asunto:

Y traer a colación un poco de su arte:

Este miércoles, en plena resaca electoral (y, suponemos, que un poco también de la otra), José Manuel Soto publicaba su particular lista negra. Obsérvese que, de momento, todavía no ha metido a Yolanda Díaz en el saco:

Como broche final, Soto ha vuelto a invocar a la música, esta vez compartiendo la actuación de los mariachis en la sede de Unidas Podemos:

A su "eso es España, señores" tampoco le vamos a poner ninguna pega.