A fuerza de zascas, chorreos, rifirrafes y polémicas, en ocasiones se nos olvida que Arturo Pérez-Reverte también tiene su corazoncito. De hecho, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que es un tipo sensible bajo su pose de perro viejo curtido en mil batallas. Quizás lo sea, precisamente, por eso mismo. Esta semana lo ha demostrado con un gesto sencillo, pero emocionante. 

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Un relato al que ha respondido con un retuit que, para el autor del texto, ha supuesto todo un homenaje a su abuelo, recientemente fallecido. Javier (@delahozoronoz) escribió a Reverte en Twitter explicando que acababa de fallecer su abuelo y pidiéndole que "si pudiera compartir esto, seguro que, esté dónde esté, agradecerá su tributo".

Junto a la petición, el tuitero adjuntó un texto en el que hablaba de él: "José Luis Enebral, un hombre hecho a sí mismo durante la posguerra. Apasionado por la lectura y la escritura (la cual descubrió como pudo en esos tiempos inefables). Un día me contó la mejor de sus historias", narraba el hombre, rememorando la relación entre ambos.

"Pensaba que yo era gilipollas"

La historia de su abuelo, de José Luis Enebral, era que "cada semana quedaba con tu abuela en el prado y, en vez de darme el lote como todos hacían, yo sacaba un libro y le enseñaba a leer. Debía de pensar que era gilipollas":

El retuit de Reverte no solo cumplió con las expectativas de Javier, sino que suscitó una oleada de homenajes también de los seguidores del escritor:

José Luis Enebral, esté donde esté, las leerá emocionado, como su nieto.