Cuando comenzó el confinamiento —a veces parece que ha sido hace 20 años—, muchos plantearon públicamente el dilema: si nos piden que estemos en casa, ¿es lícito que pida compras a domicilio? La respuesta es compleja, puesto que es cierto que adquiriendo productos o pidiendo la cena online estamos poniendo en riesgo a los trabajadores, pero esto no es blanco o negro y también entran en juego otros factores.

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Por un lado, si no empleamos este servicio, ¿qué alternativa adoptamos para las personas enfermas, con movilidad reducida, en cuarentena o pertenecientes a colectivos de riesgo que no pueden ni deben ir al supermercados? Además, pensando en los trabajadores, ¿seguirían teniendo empleo o el mismo salario si no tuviesen entregas que hacer a domicilio?

Vamos, que el debate está encima de la mesa y, por el momento, sabemos lo que piensan algunos de estos repartidores sobre ello gracias a Twitter. Un empleado de una cadena de pizzerías —cuyos tuits, después de haberse hecho virales, están protegidos y debemos mostrarlos en imagen y con los datos pixelados— llamaba la atención sobre un cartel que se encontró en el domicilio al que había ido a llevar la cena:

Y es que el famoso "quédate en casa" le pareció un poco hipócrita en este caso:

Además, a las respuestas de su tuit se sumó otro repartidor que venía a decir algo parecido:

Lo cierto es que a una mayoría de tuiteros este tipo de actitudes les han parecido bastante "hipócritas":

Aunque también le han planteado lo que comentábamos con anterioridad, si nadie les pide a domicilio hay posibilidades de que se quede sin empleo:

Comentarios que el pizzero zanjaba así: 

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