Hoy, 18 de junio de 2019, un mito de la música cumple 77 años. O no. Paul McCartney está muerto, o eso creen algunos fans: murió la noche del 9 de noviembre de 1966 con apenas 20 años. Desde entonces la persona que todos conocemos como McCartney habría estado interpretada por un hombre llamado William Campbell, quien habría ganado un certamen para convertirse en una leyenda del rock.

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Esta leyenda urbana comenzó a cobrar fuerza el 12 de octubre de 1969 -aunque un rumor similar llevaba circulando por Londres desde 1967, asegurando que el músico había muerto en la autopista M1 el 7 de enero- cuando un oyente llamó a una radio de Detroit, la WKNR-FM, para hablar de ello. Durante la siguiente hora, el presentador Russ Gibb y varios invitados discutieron esta teoría.

Al cabo de dos días, un estudiante que había escuchado el programa escribió un artículo satírico en el el Michigan Daily titulado “McCartney está muerto, nuevas evidencias salen a la luz”.

En una época en la que las discusiones sobre quién había matado a Kennedy apenas un lustro atrás eran tema de actualidad, esta nueva conspiración se convirtió en una bola de nieve que dio el salto a las radios de Nueva York y pervive hasta nuestros días, una época en la que Internet ha dado alas a perniciosas supercherías como el terraplanismo o que las vacunas provocan autismo

'Paul McCartney está muerto': el musical

9 de noviembre de 1966, durante grabación de uno de los discos más míticos de la banda, el Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band. McCartney abandona los míticos estudios de Abbey Road tras una fuerte discusión con el resto de la banda, y muy especialmente con John Lennon. Es entonces cuando tiene el accidente fatal en el que terminó decapitado, un escabroso detalle que tendrá importancia en las supuestas pruebas de todo este delirio.

Según este relato, cuando horas después el resto del grupo abandona el estudio, son abordados por una furgoneta negra conducida por un tal Maxwell que se identifica como agente del MI5, quien les explica lo sucedido y les lleva a que identifiquen el cadáver. En plena Guerra Fría, tampoco pasaría por desorbitado que el servicio de contrainteligencia británico se dedicase a estos menesteres.

Ya fuese para ahorrar al mundo el dolor de la pérdida de un icono, para no ver peligrar su éxito o a simple modo de broma, el resto de la banda decidió silenciar este suceso. Para ello, entrenaron a un huérfano de Edimburgo, el mencionado William Campbell, para suplantar a Paul. 

Sin embargo, el sentimiento de culpa por haber puesto en marcha esta gran charada haría que el resto de componentes introdujesen crípticos mensajes en sus canciones y portadas en homenaje al fallecido Paul.

Las 'evidencias'

Una teoría de la conspiración no está completa sin una buena cantidad de pistas para que todo el mundo pille el secreto. Las primeras se encontrarían en la mismísima portada del Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, cuya grabación se habría visto sacudida por la tragedia. Eso sí, las fechas no cuadran: el accidente habría sido el 9 de noviembre y la grabación no arrancaría hasta el 24

La portada del disco es realmente imaginativa, y muchos se fijaron en un arreglo floral que hay en la parte inferior de la portada con forma de bajo, instrumento que toca McCartney. Es cierto que es un homenaje a un fallecido: Stuart Sutcliffe, quien fue el quinto Beatle en los inicios de la banda, antes de abandonarla para dedicarse a la pintura y la escultura.

Sutcliffe sufrió una agresión en 1961 y murió por un derrame cerebral un año después, posiblemente por las secuelas de la brutal paliza. McCartney y él estaban muy unidos, y él insistió en incluir este homenaje con el instrumento que heredó de su amigo.

Otra portada en la que se han visto pistas es la no menos mítica de Abbey Road, en la que McCartney es el único que aparece descalzo. Los conspiranoicos interpretan esta portada como un funeral: Lennon es el sacerdote, Ringo Starr porta el féretro y Harrison es el enterrador.

Otros se han fijado en la matricula de uno de los coches, que supuestamente es IF28. Tendría como significado “28 if Paul had lived”, es decir “28 si Paul estuviera vivo”, refiriéndose a su edad, aunque en el momento que salió el disco tenía 27.

Otra prueba “irrefutable” es la portada de Yesterday & Today, que realmente es bastante extraña. Un recopilatorio lanzado poco después de la presunta muerte; podría pensarse que el grupo se estaba mofando de la teoría, con trozos de carne y muñecos desmembrados, y una cabeza posada en las piernas del 'decapitado' McCartney.

También las letras de las canciones dan, supuestamente pistas de la tragedia. Por ejemplo, la estrofa "Wednesday morning at five o’clock" de She’s Leaving Home apuntaría la hora de la muerte.

En Strawberry Fields Forever supuestamente se puede oír a Lennon decir “I buried Paul” ("enterré a Paul"), aunque en realidad dice “cranberry sauce” ("salsa de arándanos").

Hello Goodbye sería una referencia a la llegada de Campbell y la despedida de McCartney. Son solo algunos ejemplos de las pistas que han encontrado quienes creen en esta teoría, que las han llegado a ver incluso en canciones lanzadas antes de la supuesta muerte como Yesterday.

La teoría volvió a cobrar fuerza en 2009, cuando comenzó a circular un supuesto artículo de Wired Italia (que, de haber existido alguna vez, no se puede encontrar en la web de la revista) en el que dos forenses, Gabriella Carlesi y Francesco Gavazzeni, aseguraban que la forma del cráneo de McCarney antes y después de 1967 no sería la misma.

De ser real esta teoría, Campbell habría sido un gran sustituto, logrando tener un gran éxito en solitario, mucho más que otros miembros de la banda como George Harrison o Ringo Starr. Aunque, quien sabe, igual eso también es una conspiración. No en vano uno de sus grandes éxitos es Vive y deja morir. Tiene toda la pinta de ser una pista.

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