"Necesito encontrar a la niña que sale a mi derecha en la foto (soy la del carrito). Ahora debe tener 21-23 años. No sé su nombre y esta es la única foto que tengo. Si te reconoces en la foto, por favor, háblame". Esta fue la botella que lanzó Sara Danyao al mar de Twitter el pasado lunes. Buscaba a una pequeña que había sido adoptada, como ella, por una pareja española en las mismas fechas, cuando la tuitera tenía apenas 11 meses. Su historia, que ha corrido como la pólvora, tuvo un final feliz y ambas se han reencontrado este miércoles en Madrid. 

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Sara, que tiene 18 años y estudia Psicología en la Complutense, creció en Mallorca y siempre supo de dónde había venido. Sus padres biológicos le contaron su historia, desde que estaba en el orfanato en la provincia china de Hubei junto a esta otra niña, a la que también adoptaron en mayo de 2001. Los responsables del centro le habían encargado a ella que cuidase de Sara y así lo hizo hasta que el destino las separó. Ahora ha descubierto que su protectora se llama Alejandra y vive también en Madrid.

El vínculo con aquella niña que se aferraba a su carrito es "lo único que tengo y que sé de mi pasado", explicaba Sara en un hilo que ha mantenido en vilo a media España. Más de 93.000 retuits han convertido la búsqueda de esta joven en un verdadero asunto de Estado:

Lo cierto es que la historia tenía todos los mimbres para terminar ensalzando a algún héroe o heroína anónima que lograse establecer contacto entre las dos; pero, sin embargo, la pista clave para localizarla no llegó de ningún tuitero, sino de su propio padre que, conmovido por los esfuerzos que estaba haciendo su hija, buscó las señas de aquella familia con la que habían coincidido en el proceso de adopción.

Como ha contado Sara a El País en este artículo, la suerte quiso que el teléfono todavía fuera el mismo y que Alejandra contestase al otro lado del aparato. Ahora, aquella niña encaramada al carrito de Sara era una mujer de 23 años que no daba crédito a lo que le estaban contando hasta que su familia se lo confirmó. Y entonces llegó el momento más esperado que, como no podía ser de otra forma, también se retransmitió en las redes y se vivió con mucha intensidad:

Los tuiteros, que habían vivido la historia como si fuese la suya propia, lo han celebrado por todo lo alto:

Y, aunque finalmente las redes sociales no tuvieran nada que ver con el bonito desenlace, Sara quiso agradecer el apoyo que ambas han tenido durante estos días de búsqueda:

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