Los calcetines y la política eran dos conceptos que no podían estar más lejos el uno del otro en los mapas mentales de la gente. Sin embargo, el presidente canadiense Justin Trudeau y sus modelitos -en los que lucía desde Chewbacca hasta unos topos de lo más flamencos- unió para siempre los dos conceptos.

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La gente de Socks Market -una tienda del centro de Madrid que se dedica, como su nombre indica, a la moda de pies- ha visto un filón y lo ha querido aprovechar de cara a las elecciones generales. Y, ¿cómo lo ha hecho? pues lanzando los candidatines, una línea de calcetines que lucen las caricaturas de un candidato con el color de su respectivo partido: Pedro Sánchez en rojo, Pablo Casado en azul, Pablo Iglesias en morado y Albert Rivera en naranja.

"Hace unas cuatro semanas, comiendo con gente del equipo estábamos viendo un telediario. Era un día especialmente bronco entre portavoces de los políticos y empezamos a comentar lo tenso que estaba el ambiente y lo que quedaba por delante hasta el día de las elecciones" explica el director y cofundador Miguel Valero a EL ESPAÑOL.

"La conversación derivó hacía la idea de que entre todos deberíamos destensar el ambiente y relajarnos un poco. En ese momento, uno de nosotros comentó que si nuestros políticos usaran calcetines divertidos, nos iría mejor. De ese comentario inicial fue de donde salió la idea de poner nuestro granito de arena a relajar el ambiente poniendo una nota de humor con los calcetines con caritas de los candidatos". 

"Hay quien lo compra para hacer rabiar a gente del partido contrario"

"La mayoría de la gente no los compra para ellos, sino para regalar a alguien a modo de broma simpática. Se los llevan porque se acuerdan de alguien que es muy defensor de un partido en concreto o justo por lo contrario, para hacer rabiar a alguien llevándole un calcetín del partido contrario. En cualquier caso, creemos que hemos cumplido con el principal objetivo que nos planteamos".

Eso sí, más vale que Santiago Abascal no se dé cuenta de que le han dejado fuera o tal vez la tienda se convierta en el enemigo número 1 del líder de Vox junto a Jordi Évole. Pero las razones son bastante simples: "Somos una empresa pequeña y había que poner tope a la fabricación que nos podíamos permitir, con lo que decidimos coger el criterio más convencional y centrarnos en los cuatro grandes partidos con representación parlamentaria", nos explican.

Pedro Sánchez, el calcetín más vendido

¿Pueden servir la ventas para predecir el resultado electoral? "Los “candidatines” llevan pocos días a la venta, pero de momento, las ventas reflejan un panorama al que ofrecen la mayoría de las encuestas. El que más se ha vendido hasta este momento es el de Sánchez, luego el de Casado y luego Rivera e Iglesias, más o menos igual. Este sería, más o menos, el resultado de nuestra encuesta calcetinil", nos cuenta Valero.

Pero, atención, no es la primera vez que los chicos de Socks Market lanzan una línea basada en temas de actualidad, hace unas semanas ya lanzaron unos modelitos que podían ser bastante nucleares: el pie izquierdo de Kim Jong-un y el derecho de Donald Trump.

Sin duda, unos calcetines que podrían hacer las delicias de Trudeau. "Es uno de los políticos que más juego da siempre con los calcetines. El los ha convertido en un elemento más de comunicación política, pero no es el único" aclara Valero.

Los calcetines de George Bush padre durante el funeral de su esposa Barbara.

"Bush padre, por ejemplo, hizo un emotivo homenaje a su esposa Barbara el día de su funeral poniéndose para la ocasión unos calcetines con libros dibujados en honor a la lucha de su mujer por fomentar la lectura entre los niños y jóvenes estadounidenses".

[Más información: Albert Rivera ya no se llama así: éste es su nombre en las listas para las elecciones del 28A]