Belikart iStock

La Jungla

Tortugas muertas en la vagina, o por qué los médicos ya no se sorprenden de nada

En la Jungla. Una joven acudió al médico con un fuerte dolor en la zona genital, y lo que los médicos encontraron es la noticia viral del día.

De vez en cuando hay historias que toman Internet al asalto haciendo que nos replanteemos la división entre lo que es real y es ficción. Historias que son demasiado increíbles como para que sean verdad, pero también demasiado increíbles para que sean producto de un cerebro humano.

Según el diario eldia.es, una de estas historias tuvo lugar el pasado sábado en la localidad Canaria de El Mojón, en la isla de Tenerife, protagonizada por una ciudadana británica residente en la isla. Después de una noche de fiesta, empezó a sentir un fuerte dolor en la zona genital, por lo que tuvo a bien acudir al Servicio Canario de Salud -hasta aquí todo normal, decisión sensata-. Lo delirante fue lo que encontraron al realizar un reconocimiento.

Y es que la muchacha tenía una tortuga muerta en la vagina -cosa poco recomendable, que de hecho le había causado una importante infección en el área-. Dado lo poco habitual del descubrimiento, los facultativos avisaron a la policía, que procedió a tomar declaración a la chica.

¿Cómo ha llegado esta tortuga a mi vagina?

Ella aseguró que la noche del jueves había salido de fiesta con unos compatriotas británicos, tras lo cual comenzó a sentir los dolores. Sin embargo, no sabe cómo llegó el animal hasta su vaginaSegún el diario, los médicos que la atendieron no quisieron dar declaraciones escudándose en la ley de protección de datos, y tampoco ha trascendido el tamaño del reptil, aunque es de suponer que no era excesivamente grande.

La noticia se ha viralizado rápidamente. Sin duda, un hallazgo que entraría a lo grande en la lista que elabora la Comisión de Seguridad del Consumidor americana, que desveló los objetos más extraños que los médicos habían encontrado en las vaginas de las mujeres. Entre ellos se encontraban un bote de desodorante, unos auriculares, un retrovisor de bicicleta, un móvil y dinero, o 15 bolas de piedra. Sobra decir que ninguno de estos objetos, ni la tortuga, deben introducirse en una vagina.