Ze Gotinha ha sido creada para concienciar sobre la vacunación, pero parece salida de una novela de Stephen King.

Ze Gotinha ha sido creada para concienciar sobre la vacunación, pero parece salida de una novela de Stephen King. Interact Club Palmeira das Missões Facebook

La Jungla

La mascota pro-vacunas brasileña que parece salida de tus peores pesadillas

En la Jungla. El gobierno brasileño creó en 1986 a Ze Gotinha, un personaje destinado a ayudar a que los niños se vacunasen. Sin embargo, parece una criatura surgida de una película de terror.

Las vacunas son algo fundamental para la salud pública, por mucho que algunos se emperren en lo contrario. Son, quizá, en invento que más vidas ha salvado en la historia de la humanidad, ayudando a erradicar enfermedades como el polio que hasta hace no tanto causaban estragos entre la población.

Sin embargo, hay un pequeño problema, y es que muchas de las vacunas se tienen que poner de pequeño y a la mayoría de niños no les gusta la idea de que le pongan una inyección -y reconozcámoslo, a muchos adultos tampoco nos hace gracia alguna-.

Así que en Brasil tuvieron una genial idea: crear una mascota que ayudase a los niños a relajarse ante el prospecto de que una aguja hipodérmica se fuese a clavar en su piel. Así que en 1986 desde el Ministerio de Salud encargaron al artista Darlan Rosa el diseño de la criatura: Ze Gotinha, una gota antropomorfa que en realidad parece más adecuada para una campaña a favor del uso de preservativos, pero bueno.

Desde entonces ha participado en multitud de campañas de vacunación, normalmente como un dibujo animado:

Y como dibujo animado funciona. El problema viene cuando alguien decide pasarlo a imagen real. La cosa es que si tienes algo de presupuesto, vale...

... pero cuando el dinero es más limitado uno no entiende como los niños no salen corriendo ante la presencia de un merengue gigante colocado de LSD:

Soy Ze Gotinha, ¿quieres venir a jugar conmigo?

Y es que hay algunos disfraces que parece que en vez de ayudar a los niños a vacunarse venga a hacer apología del Ku Klux Klan. Solo le falta la antorcha:

Y en otras ocasiones, está tan tranquilo disfrutando del porro que se ha fumado cuando le empiezan a dar la brasa por el teléfono y encima le ataca un mosquito gigante:

Pero hay otras encarnaciones que directamente parece que vengan de una comida familiar con Mr. Pennywise y que en vez de ponerte una inyección se te vayan a llevar a jugar. Para siempre.

Y otros que parecen la mítica señora que se pone una bolsa de Eroski en la cabeza cuando llueve:

Vale, me vacuno pero, por favor, no te me acerques...