Luis Padrón es un joven argentino de 25 años que reside a caballo entre la ciudad de Formosa y la capital, Buenos Aires. Padrón, tal y como relata en sus redes sociales, sueña con parecerse lo máximo posible a los elfos: tener orejas puntiagudas, ojos muy claros y una tez extremadamente pálida. 

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"Oficialmente empecé mi transformación a los 20 años cuando pude pagar mi primera operación", explica Padrón a EL ESPAÑOL a través de mensajes privados en Facebook. "Pero sabía que quería cambiar desde los 14. Siempre me sentí distinto, pero a esa edad fue cuando me di cuenta de que necesitaba algo más drástico para convertirme en lo que quería ser".

Su ideal de belleza son "los pleyadianos, seres de luz, elfos del espacio". Aunque también tiene como referentes a los elfos que retrata la artista Katherine Cardona. "Me fascinan", explica Padrón. Para lograr parecerse a ellos recurrió en un primer momento al cosplay, pero cuando los disfraces y las pelucas se le quedaron cortos, optó por modificar su cuerpo recurriendo a la cirugía estética.

La principal traba para hacer efectiva esa transformación física fue su familia: "Ellos no querían que me realizara intervenciones quirúrgicas y su opinión es muy importante para mi. Pero es el desconocimiento lo que les causa miedo, porque las cirugías tienen su toque de riesgo", señala. "Conforme fueron viendo que iba en serio, y que me informaba muy bien antes de cada intervención, empezaron a ser más comprensivos y apoyarme en la transformación".

Por el momento Padrón -que es Publicista, trabaja como modelo, y tiene una tienda física y online de artículos de cosplay- se ha sometido a 30 intervenciones para modificar su nariz, cara, cuello, blanquearse la piel y cambiar el color de sus ojos. Aún así espera en el futuro seguir con las operaciones para perfilar su mandíbula, la forma de las orejas o la expresión de sus ojos.

"Considero que me faltan al menos diez cirugías mayores para llegar al resultado que busco", señala el joven. Sobre la cuantía económica necesaria para sufragar las operaciones Padrón explica que "es difícil contar todo lo que he gastado en estos cinco años, pero estaría alrededor de los 30.000 dólares (unos 26.900 euros)".

¿Y no le asusta pasar tantas veces por quirófano? "La verdad que para mi no fue tan difícil", recuerda. "Para mi es como subir a una montaña rusa: da miedo al principio pero cuando termina el sentimiento es increíble. En cuanto al dolor: me abrieron la carne, cincelaron mis huesos, suturaron mi piel, quemaron mis ojos, y aun así puedo decirte que hay situaciones en la vida que duelen más que eso", señala Padrón en referencia a los episodios de bullying que vivió en su infancia y adolescencia.

Cuando le preguntamos por ello explica que "los niños pueden llegar a ser muy crueles, pero gracias a Dios todo pasa y no hay mal que dure 100 años", recuerda. "Ahora la gente me quiere por las mismas razones por las que antes me maltrataban". Fue precisamente durante su infancia cuando Padrón conoció el mundo mágico de los elfos gracias a la literatura, en la que se refugió en los momentos más duros de acoso al que le sometieron otros niños.

A pesar de la estupefacción de quienes le rodean el joven dice sentirse "más feliz que nunca. Cambió mi vida en muchos aspectos, todos de manera positiva. Mi vida social, mi trabajo, mi familia… Incluso ahora ¡soy famoso! Jamás lo habría imaginado", concluye Padrón.