N.N.
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Cáritas Diocesana de Sevilla reclama una política de vivienda que amplíe las alternativas asequibles y adapte los precios a la capacidad económica real de las personas.

La entidad advierte de que la falta de un hogar accesible no solo aumenta el riesgo de exclusión social, sino que también dificulta que quienes avanzan en sus procesos de recuperación puedan dar el paso definitivo hacia una vida autónoma.

La organización recuerda que el sinhogarismo no puede abordarse únicamente como un problema de acceso a la vivienda.

Detrás de muchas de estas situaciones confluyen otros factores, como los problemas de salud mental, la discapacidad, la dependencia, la insuficiencia de ingresos, la situación administrativa irregular o la pérdida y el debilitamiento de los vínculos personales y familiares.

Por ello, Cáritas considera necesario combinar las políticas de vivienda con una respuesta social más amplia que permita atender las distintas necesidades de cada persona.

Entre sus reivindicaciones figuran garantizar el acceso efectivo a los servicios sociales, el empadronamiento y las prestaciones, así como agilizar los procedimientos para reconocer situaciones de discapacidad y dependencia.

La entidad también defiende la necesidad de mantener una atención sanitaria y de salud mental continuada, además de facilitar itinerarios de formación y empleo adaptados a las circunstancias de quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.

A estas medidas se suma la importancia del trabajo comunitario. Cáritas apuesta por impulsar iniciativas que prevengan el rechazo vecinal y favorezcan que los barrios se conviertan en espacios de convivencia, acogida y corresponsabilidad.

El objetivo es evitar que las personas en situación de sinhogarismo queden al margen de la sociedad y facilitar su inclusión más allá de la atención asistencial.

"Queremos que ninguna persona sea reducida a la calle en la que duerme o al recurso que utiliza. Para lograrlo necesitamos administraciones responsables, entidades coordinadas y una ciudadanía comprometida. En definitiva, volver a tejer comunidad, porque un hogar es más que un sitio donde vivir, es un lugar al que pertenecer", ha concluido la entidad.