Cuando se alquila o se compra un inmueble, de todo el gasto económico que supone la adquisición del bien, una parte es el pago de honorarios y gestión. Esos gastos deben correr por parte del arrendador.
El artículo número 20.1 de la Ley de Arrendamientos Urbanos testifica: "Los gastos de gestión inmobiliaria y los de formalización del contrato serán a cargo del arrendador".
Esta ley prohíbe que se le cobre al comprador el dinero perteneciente a estas gestiones.
De este modo, se protege al inquilino ante cláusulas abusivas que quieran obligarlo a pagar las comisiones que exigen las agencias inmobiliarias, evitando que, además de abonar una cantidad excesiva por la compra o el alquiler de un inmueble demasiado caro, tenga que hacerse cargo de las costas de la gestora de propiedades.
Esta norma se aprobó mediante la Disposición final primera de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda.
En España, las oportunidades de salir del hogar familiar e instalarse en otro cada vez son menos. La edad media a la que los españoles se emancipan es de 30,2 años. Un 14,5 % de estas personas que abandonan su hogar son menores de 30 años.
Esta media ha subido 0,9 años desde 2020, cuando la edad media a la que las personas se emancipaban en el país era de 29,3 años, mientras que la media europea baja de 26,4 a 26.
La media europea se encuentra en los 26 años, cuatro años menos que la media nacional. Destacan países como Suecia, Dinamarca o Finlandia, en los que la media baja hasta los 21 años.
En el otro lado de la moneda se encuentran Portugal, con sus 33,6 años; Grecia, con 30,7; y Croacia, con 30,3. España se sitúa en el cuarto puesto por la cola, con una de las edades más altas en esta situación, según la Oficina Estadística de la Unión Europea.
En Europa, entre todas estas edades, el género que antes logra encontrar vivienda es el femenino. Las mujeres se independizan a los 25,9 años de edad, mientras que los hombres lo hacen a los 28,1.
Según el Consejo de la Juventud, solamente el 15,2 % de los jóvenes españoles han conseguido salir del nido. Este dato no viene solo: es la respuesta a varios factores, como el precio de la vivienda, el paro juvenil y la dificultad para ahorrar dinero.
