Encontrar un piso de alquiler en Sevilla se ha convertido en una tarea cada vez más complicada. Y, mientras los alquileres se desbordan, personas como Felipe viven de la renta.
Los precios han escalado en los últimos años mientras la oferta disponible no crece al mismo ritmo, dejando a muchos inquilinos ante una búsqueda en la que cada vez resulta más difícil encontrar una vivienda que encaje con sus ingresos.
Para quienes buscan su primera casa, independizarse o simplemente cambiar de alquiler, las cuentas no siempre salen. Para algunos propietarios, sin embargo, el mercado ha ofrecido una oportunidad de inversión.
Es el caso de Felipe, un sevillano que actualmente tiene siete viviendas en propiedad y que comenzó a comprar pisos hace algo más de una década.
Su historia, asegura, no empezó con una gran fortuna ni con la intención de convertirse en arrendador profesional. "Yo compré el primero porque quería tener algo mío. El segundo lo compré pensando que era una forma de guardar el dinero. A partir de ahí vi que los alquileres podían ayudarme a pagar las hipotecas", explica.
Hoy, los siete pisos están alquilados. Felipe reconoce que la situación actual del mercado es muy diferente a la que encontró cuando adquirió sus primeras propiedades.
"Ahora mismo hay una demanda enorme. Pones un piso en alquiler y recibes muchísimos mensajes en muy poco tiempo. Hace diez años no era así", señala.
Su estrategia, según relata, fue sencilla. Comprar viviendas que pudiera financiar, alquilarlas y utilizar los ingresos mensuales para afrontar las cuotas.
"Los dos primeros los pagué prácticamente con mi sueldo y con mucho esfuerzo. No fue ningún negocio espectacular. Durante años tuve que estar pendiente de las cuotas, de los gastos y de cualquier reparación", cuenta.
La situación cambió con las siguientes adquisiciones. "Después de los dos primeros, los otros cinco se pagaron solos", afirma.
Felipe se refiere a que las rentas obtenidas de los pisos permitieron cubrir las cuotas hipotecarias y otros gastos asociados a esas viviendas. "No quiere decir que no haya puesto dinero nunca. Siempre hay meses con una avería, una comunidad que sube o un piso vacío. Pero, en términos generales, los alquileres han ido cubriendo los costes", matiza.
Asegura que nunca pensó que terminaría teniendo siete viviendas. "Si alguien me hubiera dicho hace quince años que iba a tener siete pisos alquilados, me habría parecido una locura. Yo no empecé pensando en acumular propiedades", sostiene.
Felipe también reconoce que observa con preocupación la situación de quienes actualmente intentan acceder a un alquiler en Sevilla.
"Yo entiendo perfectamente al que busca piso y dice que los precios son demasiado altos. Si tuviera que empezar ahora, no sé si podría hacer lo mismo que hice entonces", admite.
Según explica, una de las claves fue haber comprado cuando los precios eran inferiores a los actuales.
"El momento de compra es fundamental. Ahora una persona joven puede tener un buen sueldo y aun así encontrarse con que ahorrar para la entrada de una vivienda es prácticamente imposible", apunta.
El propietario considera que el mercado necesita aumentar la oferta. "Si hay mucha gente buscando y pocas viviendas disponibles, los precios terminan subiendo. Eso es algo que se ve en cualquier mercado", sostiene.
A su juicio, el problema no se limita a quienes quieren comprar. "El que no puede comprar necesita alquilar, y ahí también se encuentra con que cada vez hay más competencia".
Pese a ello, Felipe no contempla vender sus propiedades a corto plazo. "Mientras estén alquiladas y las cuentas sigan saliendo, mi intención es mantenerlas. Son una parte importante de mi patrimonio", afirma.
