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La Dirección General de Tráfico (DGT) advierte de que el uso de abrigos gruesos o prendas voluminosas en niños cuando viajan en coche puede comprometer la eficacia del sistema de retención infantil (SRI) y aumentar el riesgo de lesiones graves en caso de accidente.

La recomendación del organismo es clara: el arnés debe ajustarse directamente al cuerpo del menor y no sobre ropa que genere holguras.

La obligación de utilizar correctamente los sistemas de retención infantil está recogida en el artículo 117 del Reglamento General de Circulación, donde se establece que "los ocupantes de vehículos a motor y ciclomotores estarán obligados a utilizar los cinturones de seguridad y otros sistemas de retención homologados correctamente abrochados".

La norma no menciona de forma expresa los abrigos, pero sí insiste en el uso adecuado del dispositivo, lo que implica que el sistema debe cumplir su función de sujeción eficaz.

En sus guías y campañas de seguridad vial, la DGT explica que los arneses de las sillitas están diseñados para ajustarse firmemente al cuerpo del niño.

Cuando el menor lleva un abrigo grueso, el cinturón o el arnés se aprieta sobre la prenda, no sobre el torso. En caso de colisión, el tejido se comprime, generando una holgura que puede provocar un desplazamiento mayor del cuerpo y, por tanto, lesiones más graves.

El organismo recuerda que el sistema de retención debe ir "correctamente ajustado al cuerpo del menor", evitando cualquier elemento que interfiera en su eficacia.

Además, la DGT insiste en que los sistemas de retención infantil deben utilizarse "de acuerdo con las instrucciones del fabricante", tal y como recoge también la normativa vigente.

Estas instrucciones especifican que el arnés debe quedar firme, sin espacio sobrante, algo que resulta difícil de garantizar si el niño viste prendas acolchadas o muy voluminosas.

La recomendación práctica es sencilla: retirar el abrigo antes de abrochar al menor en la sillita y, una vez ajustado el arnés correctamente, cubrirlo con una manta o colocarle el abrigo por encima sin introducirlo bajo las cintas. De este modo, se mantiene la protección térmica sin comprometer la seguridad.

Desde la DGT recuerdan que el uso correcto del SRI es fundamental para reducir la mortalidad infantil en carretera.

El cumplimiento estricto de la norma y de las indicaciones técnicas no es un mero formalismo, sino una medida esencial para garantizar que, en caso de impacto, el sistema funcione como está diseñado y minimice el riesgo de daños graves.