Según la Dirección General de Tráfico (DGT), no todos los sistemas de manos libres para hablar por teléfono son legales. De hecho, su uso indebido puede derivar en sanciones de hasta 200 euros y la pérdida de 3 puntos del carnet.
Según la DGT, "solo son válidos los dispositivos que permiten mantener las manos completamente libres y sin interferir en la conducción".
Esto significa que cualquier aparato que obligue al conductor a manipular el teléfono o desviar la atención, aunque sea un auricular o un altavoz bluetooth, no cumple la normativa.
La confusión es habitual: muchos conductores creen que con cualquier sistema de manos libres pueden hablar por teléfono sin riesgos legales, cuando en realidad existen criterios muy concretos que determinan la legalidad.
Por ejemplo, la DGT explica que "sostener un teléfono o un altavoz con la mano mientras se conduce está prohibido". Esta prohibición incluye también ciertos sistemas de auriculares que no estén homologados, especialmente aquellos que obligan a tocar el móvil para responder o marcar llamadas.
Los expertos de tráfico advierten que el problema no es solo legal, sino de seguridad. Según la DGT, "el uso del teléfono, incluso con manos libres, puede distraer al conductor y aumentar el riesgo de accidente".
Las estadísticas muestran que los conductores que manipulan dispositivos móviles tienen hasta cuatro veces más posibilidades de verse implicados en siniestros de tráfico graves.
Por ello, la DGT hace hincapié en que los sistemas de comunicación en el coche deben cumplir tres requisitos básicos: permitir la conducción sin manipular el teléfono, garantizar que la atención no se desvíe y estar correctamente homologados. Cualquier sistema que no cumpla con estos criterios puede ser considerado ilegal.
En la práctica, esto significa que muchas soluciones baratas o caseras —como altavoces bluetooth improvisados o auriculares sin certificación— pueden acarrear sanciones.
La multa económica asciende a 200 euros, y además se pierden 3 puntos del carnet, lo que convierte el incumplimiento en una infracción más grave de lo que muchos conductores imaginan.
La DGT recuerda que la mejor manera de evitar sanciones y accidentes es utilizar sistemas instalados de fábrica o homologados, conectados al vehículo de forma que no requieran tocar el móvil en ningún momento, y siempre respetando la normativa de tráfico.
En caso de duda, la institución recomienda consultar la lista de dispositivos homologados y seguir sus recomendaciones: "El conductor debe mantener las manos libres y la atención en la vía en todo momento".
Con la proliferación de dispositivos conectados, la confusión sobre qué es legal y qué no lo es sigue siendo frecuente. Por eso, la DGT insiste en la importancia de informarse y elegir sistemas seguros, recordando que cumplir con la normativa no solo evita multas, sino que también salva vidas.
