La Junta de Andalucía tiene un objetivo claro. Quiere que el transporte público sea, además de una opción, la elección mayoritaria de los sevillanos a la hora de desplazarse entre diferentes puntos de la provincia.
Hasta 2.600.000 desplazamientos diarios se dan en el territorio, de los cuales el 75% se hace en vehículos particulares. Es decir, un total de 2.008.000 de personas cogen su coche para ir desde su pueblo a Sevilla capital o viceversa.
Estos datos los reveló el pasado martes el consejero de Fomento y Movilidad, Mario Muñoz-Atanet, en un foro organizado por Gaesco.
Y, al hilo de ellos, el responsable autonómico aseguró que el propósito del Gobierno andaluz es encontrar "el mejor equilibrio posible" entre el transporte público y privado y "ofrecer el mejor servicio a todos los usuarios". Para conseguir dicho propósito, la Junta se agarra al Metro de Sevilla, el Consorcio de Transportes o los nuevos carriles BUS-VAO.
Muñoz-Atanet señaló también el "déficit" de inversiones en infraestructuras en el país. El consejero aseguró durante su intervención en dicho coloquio que en España "se echa en falta un mayor dinamismo de inversiones o un esfuerzo destacado".
Es más, esta situación -que se hace notar sobre todo "en Andalucía y Sevilla"- colocaría al país "en una posición lejana frente a otros europeos como Italia, Alemania o Francia".
Es por todo esto por lo que la Junta ha trabajado a lo largo de estos últimos años en la puesta en marcha de alternativas para facilitar a los sevillanos la conexión con diferentes puntos de la provincia y descongestionar su tráfico.
Metro y BUS-VAO
Las propuestas más destacadas son, sin lugar a dudas, las líneas de Metro.
Tanto la 1 como la 2 apuntan ahora a dar servicio a más zonas de la provincia. No se quedan únicamente en Sevilla capital.
En el caso de la primera, tal y como señaló el consejero, la Junta está barajando ampliar su recorrido hasta las localidades de Bormujos y Dos Hermanas. Concretamente, en lo que respecta a este último municipio, el foco está puesto en el nuevo barrio de Entrenúcleos.
En el caso de la línea 2 de Metro, la idea que defiende la administración autonómica desde hace meses es la llegada del trayecto hasta, "como mínimo", Camas y estudiar la atención a nuevos desarrollos residenciales. A partir de aquí, entre las candidatas se encontrarían Tomares y Castilleja, aunque desde la localidad de Espartinas reclaman contar también con la conexión de la red de Metro.
Los carriles BUS-VAO han sido otras de las grandes apuestas de la Junta de Andalucía en lo que se refiere a movilidad interurbana de la provincia de Sevilla.
La administración ha puesto en marcha dos de estas plataformas con el objetivo de mejorar la conexión entre la comarca y la capital, reducir los atascos en horas punta y fomentar el uso del transporte público y del vehículo compartido.
El primero de estos carriles -por lo que solo pueden circular autobuses del Consorcio, motos, furgonetas y vehículos mixtos adaptados- se inauguró el pasado mes de marzo. El mismo conecta la glorieta del polígono PISA, en Mairena del Aljarafe, con la SE-30.
Por su parte, el segundo, que está operativo desde julio, une la estación de Plaza de Armas con Castilleja de Guzmán pasando por Camas.
Ambas actuaciones -las primeras de este tipo que se han hecho en Sevilla- han supuesto una inversión de 37 millones de euros, cofinanciados con fondos europeos Next Generation.
Autobuses y Cercanías
Mario Muñoz-Atanet subrayó también la ampliación del Consorcio de Transportes. Y es que la Junta pretende que, con la incorporación de nuevos municipios al sistema, alrededor del 75% de la población pueda beneficiarse de la tarjeta verde.
Como justificación de esta medida, el responsable de la Movilidad en Andalucía subrayó que en 2026 se "podría superar los 50 millones de viajes" en dicho transporte frente a los 26 millones que se registraron en 2018.
El anillo de Cercanías es otra de las infraestructuras clave para la movilidad en la provincia y otro de los reclamos de Junta y Ayuntamiento.
Se trata de un proyecto que sigue en el aire desde hace años y que, pese a las exigencias de las diferentes administraciones y del sector, no termina de aterrizar.
En este sentido, Muñoz-Atanet defendió la importancia de "revisar el mapa ferroviario andaluz y adaptar los servicios a las necesidades reales de los usuarios".
El responsable regional hizo hincapié en que "lo más difícil" -refiriéndose a la infraestructura- "ya está hecho", por lo que ahora toca seguir dotándola de los servicios necesarios para responder a la demanda de los sevillanos.
Pero el consejero no es el único que reclama el cierre del anillo.
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha sido uno de los que más la ha pedido.
Sin ir más lejos, el pasado martes el primer edil volvió a acusar al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, de ser el "presidente más antisevillano de la historia de la Democracia" y de "castigar" sistemáticamente a Sevilla refiriéndose al "abandono" de proyectos fundamentales para la ciudad por parte del líder del PSOE.
Para Sanz, el cierre del anillo de Cercanías es "una infraestructura básica para resolver la movilidad en parte del área metropolitana".
Por todo esto, el consejero andaluz defendió su disposición a "colaborar con el Gobierno de España y con el resto de las administraciones públicas en todas aquellas infraestructuras en las que exista entendimiento y sea posible alcanzar soluciones que mejoren el día a día de los ciudadanos de Sevilla".
