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Leyre, la bebé de 16 meses que murió el pasado mes de mayo debido a unas quemaduras provocadas durante el baño en su casa en el municipio sevillano de Bormujos, habría estado bajo el agua entre unos segundos y un minuto.

Así se desprende del primer informe de la autopsia realizada. Según el documento, los forenses se han fijado en el grado de profundidad de las quemaduras para sus conclusiones.

Según ha adelantado Diario de Sevilla y han confirmado fuentes cercanas al caso consultadas por Europa Press, si bien los facultativos señalaron que "no son especialistas en lesiones por quemaduras", detallaron que las quemaduras que presentaba Leyre eran "uniformes y homogéneas", frente a la forma "dispersa o heterogénea" que se producen en aquellas accidentales.

Por el momento, no puede descartarse si el suceso fue producido de manera accidental o si existió intencionalidad por parte del implicado, aunque según han apuntado estas fuentes, tras la llegada del informe forense, la juez ha designado a la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla para que por parte de un experto en Cirugía Plástica se realice un informe pericial en el que se valoren las "circunstancias y la mecánica de las lesiones que provocaron la muerte", un hecho que han previsto "se demore en el tiempo".

En contexto, el caso se dio a conocer hace apenas una semana, cuando la madre de la menor, Andrea Burdalo, destacaba que las quemaduras en el cuerpo de la niña se habían producido mientras la bañaba su pareja sentimental. La abuela materna, Yolanda Jiménez, detallaba que encontró a su hija "en estado alterado y chillando".

El acusado, expareja de la madre, declaró que "todo habría sido un accidente, que dejó a la niña en la ducha, fue a buscar una toalla y, tras escuchar un grito, pudo observarla mientras caía el agua caliente sobre la menor".

En libertad pero con medidas cautelares

Las acusaciones particulares, ejercidas por la madre y el padre de la niña, han solicitado prisión provisional comunicada y sin fianza para este hombre, así como prisión comunicada con fianza de 150.000 euros de forma subsidiaria.

Mientras que el Ministerio Público, por su parte, pidió la retirada del pasaporte al investigado, así como su personación cada quince días en los juzgados y que se mantenga al investigado en situación de libertad provisional por unos hechos que a su juicio podrían calificarse de homicidio imprudente en base a lo instruido hasta el momento. La defensa en este caso solicitó que no se adopte ninguna de estas medidas solicitadas por el fiscal.

Al hilo, la jueza acordó mantener la libertad del investigado y le impuso como medidas cautelares la obligación de comparecer en sede judicial dos días al mes, la retirada del pasaporte y la prohibición de salida del territorio nacional.

Además, aseveró que "no existen indicios en el momento actual que permitan verificar una intencionalidad dolosa en la acción atribuida al investigado mientras duchaba a la menor, y que en principio, y como apunta el Ministerio Fiscal y la defensa, estaríamos en presencia" de un delito de homicidio por imprudencia previsto en el artículo 142.1 del Código Penal.