El conductor que atropelló la semana pasada a un militar de 29 años que estaba cambiando la rueda en una carretera a la altura del municipio sevillano de Carmona y que, posteriormente, se dio a la fuga ha sido puesto en libertad provisional sin medidas cautelares.
Así lo ha acordado el Juzgado número 3 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Carmona después de que el responsable de los hechos fuese detenido el pasado miércoles por la Guardia Civil. El arresto se produjo más de una semana después del trágico suceso.
El conductor, que se habría acogido a su derecho de no declarar, se enfrenta ahora a presuntos delitos de homicidio imprudente y omisión del deber de socorro.
Para el primero de estos hechos se contempla una pena de prisión de uno a cuatro años y privación del derecho a conducir de hasta seis años.
En el caso del segundo, la ley recoge una sanción de hasta cuatro años de prisión y la prohibición de derecho de conducir por un periodo de 1 a 4 años.
Todo ocurrió el pasado martes 18 de agosto. A primera hora de la mañana, los servicios de emergencias recibieron una llamada en la que se alertaba de que había una persona tirada en la carretera a la altura de Carmona.
Hasta el lugar de los hechos se desplazaron efectivos de la Guardia Civil y del servicio sanitario.
Una vez allí, estos últimos comprobaron que la víctima había fallecido. Se trataba de un joven de 29 años, militar, que en ese momento se dirigía a su lugar de trabajo, el cuartel hispalense de Tablada.
Después del atropello, el conductor se dio a la fuga, iniciándose así un operativo por parte de los agentes para dar con su paradero.
Finalmente, el pasado miércoles se detuvo al presunto autor de los hechos.
El estudio y análisis de "los escasos" restos hallados en el lugar de los hechos permitieron dar con la autoría.
El vehículo que arrolló a la víctima era una furgoneta que presentaba signos compatibles con el atropello mortal del peatón.
En el operativo para dar con el responsable participaron agentes del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (G.I.A.T.) de la Unidad de Investigación de Seguridad Vial (U.N.I.S.) del Sector de Tráfico de Andalucía junto al Equipo de Siniestros Viales del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Sevilla.
La Guardia Civil recuerda que el abandono del lugar en un siniestro, además de constituir un delito, supone una conducta especialmente grave, al dejar desamparados a víctimas y dificultar la atención inmediata.
Asimismo, todo conductor implicado en un siniestro vial tiene la obligación legal de detenerse, permanecer en el lugar y colaborar con los servicios de emergencia y con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
