La provincia de Sevilla vive una situación crítica en sus infraestructuras hídricas tras el paso del último tren de borrascas, que ha disparado el nivel de los embalses y el caudal de los ríos, lo que ha hecho que embalses como El Agrio o Gergal se encuentren a más del 100 por ciento.
Por su parte, el río Guadalquivir se acerca al umbral de peligro de desbordamiento a su paso por la provincia de Sevilla.
Su crecimiento está siendo tan fuerte que se espera que esta semana alcance niveles similares a los registrados en 2010, año que marcó un récord de altura del río en tiempos recientes.
En localidades como Lora del Río y Cantillana, el caudal ya supera el umbral de advertencia y se aproxima al nivel de peligro.
Aunque aún no se ha alcanzado un escenario de riada, los pronósticos de lluvia aumentan la posibilidad de que el río se acerque al umbral extremo en los próximos días.
Por ejemplo, en Lora del Río, el nivel de aviso (amarillo) se supera cuando el caudal supera los 289 m³/s, mientras que el nivel de peligro (naranja) se sitúa en 846 m³/s.
El umbral extremo (rojo) se fija en 2.362 m³/s. Según las previsiones, el caudal podría llegar a cerca de 1.700 m³/s, un valor que ya se considera de alto riesgo.
En Cantillana, el nivel de advertencia se sitúa en 308 m³/s, y el nivel de peligro en 900 m³/s, con el extremo marcado en 2.524 m³/s. En los próximos días, se prevé que el río alcance valores similares a los de Lora del Río.
Por su parte, en Andújar, se espera que a finales de semana se supere el nivel extremo, con previsiones de más de 600 m³/s, un escenario que podría suponer desbordamiento en puntos críticos del río.
Ríos secundarios
No solo el Guadalquivir está en el punto de mira. Otros ríos como el Genil, el Guadaíra o el Guadiamar han experimentado incrementos de caudal significativos.
En localidades como Écija o Arahal, el agua ha obligado a activar avisos por riesgo de desbordamiento, y en algunos casos se han registrado inundaciones en carreteras locales.
La acumulación de agua en la provincia, sumada a las previsiones de más lluvias, hace que la situación sea delicada y que las autoridades mantengan medidas preventivas y vigilancia constante.
Los pantanos más importantes de la zona se encuentran en niveles cercanos al máximo, y algunos han llegado a superar su capacidad, lo que ha obligado a iniciar desembalses de manera preventiva para aliviar la presión del agua.
El embalse de Gergal es uno de los casos más destacados. Con un Nivel Máximo Normal (NMN) situado en 50 metros sobre el nivel del mar, el embalse ha alcanzado en la mañana del 27 de enero los 51,33 metros, superando con creces su umbral.
Este aumento se traduce en un volumen de 38 hectómetros cúbicos, frente a su capacidad total de 35 hectómetros cúbicos, lo que sitúa el nivel de ocupación en el 109,99 por ciento. Es decir, el embalse no solo ha sobrepasado su límite, sino que ya se encuentra en una situación de emergencia hídrica.
En una situación similar se encuentra el embalse de El Agrio, que también ha rebasado su capacidad. Su NMN es de 98,10 metros sobre el nivel del mar, pero en estos momentos supera los 98,70 metros, superando su cota máxima normal.
Con una capacidad de 20 hectómetros cúbicos, el embalse acumula 21 hectómetros, lo que significa que está al 105,07 por ciento de su volumen total.
Estos niveles obligan a las autoridades a actuar con rapidez para evitar que la situación se agrave. Aunque en este momento no se han registrado daños directos a la población, la tendencia sitúa al límite la capacidad de los pantanos.
Embalses en niveles críticos
Otros embalses de la provincia también presentan cifras preocupantes, aunque todavía no han alcanzado el punto de desborde. Es el caso del José Torán, Los Melonares y La Minilla, que se sitúan en niveles muy altos.
El embalse José Torán se encuentra en el 92 por ciento de su capacidad. Su NMN es de 147 metros sobre el nivel del mar, y actualmente se sitúa en 146 metros.
Por su parte, Los Melonares ya supera el 98 por ciento de capacidad. Con un NMN de 82 metros, está muy cerca del límite, en 81,77 metros.
Finalmente, el embalse La Minilla ronda el 95 por ciento de su capacidad. Su NMN es de 159 metros, y se encuentra en 158 metros.
La situación hace que la presión sobre el sistema hidráulico de Sevilla sea alta y que los responsables de gestión del agua mantengan una vigilancia constante.
El Gobierno advierte
En este contexto, el subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, ha indicado que se mantiene el seguimiento de las incidencias del agua y que prácticamente todos los pantanos están desembalsando en previsión de las lluvias de los próximos días.
Toscano ha explicado que algunos ríos y arroyos están en nivel rojo, aunque por el momento no existe afección directa a la ciudadanía.
Aun así, ha insistido en la necesidad de mantener la prudencia, evitar acercarse a las riberas y seguir la evolución del agua para evitar cualquier incidencia.
También ha informado de restricciones en el transporte, como limitaciones de velocidad en la línea C5 de tren y en la línea de media distancia a la altura de Arahal, así como incidencias en carreteras interurbanas por caída de árboles.
El subdelegado ha recordado que la situación puede cambiar con rapidez y que es fundamental atender a los canales oficiales de información.
