Sevilla
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Blanca Gastalver, delegada de Educación del Ayuntamiento de Sevilla, afronta una de las áreas más sensibles y polémicas de la ciudad: el estado de las infraestructuras escolares y la atención a las necesidades diarias de la comunidad educativa.

En esta entrevista a EL ESPAÑOL de Sevilla, en un contexto de polémica por la externalización de la limpieza de los colegios -que no le corresponde a Educación, sino a Hacienda-, la delegada reconoce que la educación no solo avanza, sino que lo hace "desde lo básico", con un esfuerzo por revertir "años de abandono" en el mantenimiento de los centros públicos.

Gastalver describe una realidad que se sostiene "en datos objetivos" y habla de edificios con más de dos décadas sin reformas, baños antiguos, falta de pintura y patios deteriorados, que han obligado a reforzar el contrato de mantenimiento y a multiplicar los recursos para que las incidencias se atiendan con rapidez.

La educación en Sevilla ¿avanza o simplemente resiste?

Avanza, por supuesto.

¿Cuál es el mayor error heredado en materia educativa que aún está pagando la ciudad en competencias municipales?

El mayor error heredado ha sido la falta de mantenimiento y de cuidado de las infraestructuras educativas, que es una competencia propia de los ayuntamientos.

En Sevilla hablamos del mantenimiento y mejora de los colegios públicos de Infantil y Primaria y de algunas escuelas infantiles públicas, en total alrededor de 108 edificios municipales de gran tamaño.

Son edificios con patios muy extensos, muchos metros cuadrados y, en la mayoría de los casos, con una antigüedad de más de 20 años.

Esto no es una percepción personal ni una crítica política a la oposición o al anterior gobierno, sino una realidad avalada por datos objetivos de los informes de Intervención de los últimos años.

Por ejemplo, más del 50 por ciento de los cuartos de baño de los colegios tienen entre 20, 30, 40 e incluso 50 años de antigüedad. Hay centros que no se pintaban desde hace 20 o 30 años, y no hablamos de casos aislados, sino de aproximadamente el 60 por ciento de los colegios. Algo tan básico como la pintura estaba completamente abandonado.

¿De qué aspectos concretos estamos hablando?

Se están abordando múltiples mejoras en los colegios, desde enchufes, pintura y baños hasta los patios infantiles, muchos de los cuales estaban muy deteriorados. En algunos centros de Infantil, por ejemplo, los suelos de corcho estaban destrozados, lo que suponía un riesgo para los niños.

Esta situación se agravaba por la falta de un contrato de mantenimiento adecuado, por lo que se ha reforzado de 300.000 a dos millones de euros, en dos lotes para toda la ciudad, permitiendo una respuesta más rápida a incidencias diarias.

Gracias a estos contratos se están realizando actuaciones básicas como la impermeabilización y limpieza de cubiertas, especialmente visibles cuando llueve. Todo ello se basa en datos objetivos, no en percepciones o críticas políticas.

Parte de vuestra tarea es visitar los centros y estar en contacto con las AMPAs. ¿Cuál es el comentario que más recibís?

Personalmente, visito a diario centros de todos los distritos de la ciudad. Por ejemplo, recientemente estuve en Triana visitando un par de colegios que teníamos pendientes.

Siempre hay cuestiones por resolver en los centros. En un colegio conviven diariamente entre 200 y 300 personas, y en algunos casos hasta 900, la mayoría niños, por lo que es fácil imaginar la cantidad de incidencias diarias y necesidades de mejora que van surgiendo. Es un trabajo constante que nunca termina.

Por eso, aunque haya visitado un centro dos, tres o incluso cuatro veces, sigo volviendo a los mismos colegios. Estamos hablando de unos 208 centros, y los continúo visitando porque siempre aparece algo nuevo que mejorar.

En este momento estamos centrados especialmente en el mantenimiento, intentando revertir la falta de atención acumulada durante tantos años.

Además, hay una demanda muy clara y un objetivo prioritario: mejorar la limpieza de los centros educativos, otro de los servicios que nos hemos encontrado que no funcionaba correctamente. Para ello hacen falta recursos, y vamos a poner esos recursos para que el servicio funcione adecuadamente.

Sevilla es una ciudad de muchos contrastes sociales. ¿En qué medida el Ayuntamiento tiene margen para compensarlo?

En aspectos que pueden parecer básicos, pero que son fundamentales. Desde el área de Educación ofrecemos a todos los centros educativos la posibilidad de participar en actividades municipales como la visita al Ayuntamiento, el Día de Andalucía, el Día de la Constitución o el Día de San Fernando, entre otras.

Todas estas actividades y programas son completamente gratuitos. Además, el Ayuntamiento aporta el servicio de transporte para que ninguna familia tenga que asumir ningún coste.

Cuando llegué, por ejemplo, en la actividad de visita al Ayuntamiento no se ofrecía este recurso de transporte, y consideramos que es fundamental que los servicios públicos estén ahí para evitar que ningún niño se quede fuera por no poder asumir el coste de un autobús o porque los centros tengan ya otras actividades programadas y no puedan abarcarlo todo.

Por eso, el Ayuntamiento no solo ofrece la actividad en sí, sino también el desplazamiento necesario para poder realizarla.

Por otro lado, además de estas actividades generales, contamos con programas específicos para niños y niñas de centros de educación especial. Entre ellos, actividades acuáticas que se desarrollan en piscinas del IMD, con monitores especializados. El Ayuntamiento aporta todos los recursos necesarios: transporte, monitores y organización.

También desarrollamos una actividad musical específica, trabajando con estos niños a través de la música. Cuando llegué al cargo, las actividades acuáticas no cubrían toda la demanda existente, y esa fue una de las primeras mejoras que impulsamos.

¿Qué logro en materia educativa diría que no se ha contado lo suficiente de esta legislatura?

Un proyecto que va de la mano de las mejoras en las infraestructuras educativas. Se trata del programa Vive tu Cole.

Con este programa estamos abriendo cuatro centros educativos los fines de semana en distintos distritos de la ciudad para ofrecer algo tan básico como necesario. Todos hemos visto alguna vez a niños saltando la valla de su colegio para jugar al fútbol; esa realidad nos llevó a impulsar Vive tu Cole, que consiste en abrir los centros de forma ordenada y segura, con actividades programadas.

Durante los fines de semana se desarrollan actividades centradas especialmente en la desconexión digital, pero también talleres y competiciones deportivas, como fútbol, y se está implantando en todos los distritos de la ciudad.

Este programa va acompañado de las mejoras en las infraestructuras que estamos realizando: pintura de pistas deportivas, pintura de los propios centros y otras actuaciones de mantenimiento. Estas mejoras hacen que los colegios sean espacios más atractivos y adecuados para acoger las jornadas de Vive tu Cole.

Todo forma parte de una misma apuesta, que es que si estamos invirtiendo en infraestructuras educativas, también debemos poner esos espacios al servicio de los barrios. Algo sencillo, pero a la vez muy necesario, que resume el espíritu del programa: abrir el colegio al barrio.

¿Ha tenido que tomar alguna decisión impopular en este tiempo?

Bueno, impopular... Yo creo que a veces impopular nunca se puede decir totalmente impopular. Siempre hay gente de acuerdo y gente no de acuerdo. Lo que sí estoy segura es que las decisiones siempre han sido por el bien, en este caso, de los centros educativos y para que las cosas funcionen.

Me hubiera gustado poder dedicarme a otras mejoras, como reclaman algunas familias, pero aún no estamos en ese momento, estamos centrados en lo básico. Por eso, en ocasiones hay que priorizar lo esencial antes de atender otras demandas más inmediatas. Pero todas las decisiones han estado pensadas en el bienestar de los niños y en el buen funcionamiento de los centros.

¿Qué le gustaría que dijeran de su gestión de aquí a 10 años?

Me gustaría que dentro de diez años se reconociera que mi gestión y la de mi equipo han estado implicadas y comprometidas con la educación pública, y que hemos trabajado con la convicción de que la educación no solo es el futuro, sino también el presente, por lo que todas las administraciones deben tener a los niños muy presentes en su trabajo.

Quisiera que se vea una evolución real en estos diez años, basada en datos objetivos y con empatía, porque en los centros hay situaciones difíciles, especialmente por la presencia de muchos niños con necesidades especiales, un área en la que también estamos trabajando en materia de infraestructuras.

Para mí, esto es especialmente importante y emotivo, ya que tengo un familiar en esta situación y a veces resulta duro.

En definitiva, deseo que se perciba que ha sido un trabajo responsable, realizado con vocación de servicio público y sin que haya duda de ese compromiso.