El centro de Sevilla y Triana figuran entre las zonas con mayor desigualdad económica de la capital andaluza, pese a concentrar algunas de las rentas más altas.
En Santa Cruz, la renta media por hogar supera los 75.000 euros anuales, pero el índice de Gini alcanza el 0,40. Una situación similar se registra en el entorno de la calle Betis, donde los ingresos medios rebasan los 62.500 euros y la desigualdad llega al mismo nivel.
En cambio, en San Jerónimo, un barrio de carácter obrero, la renta media apenas supera los 23.500 euros y el indicador desciende hasta el 0,25.
La aparente contradicción tiene una explicación económica, y es que "tener más ingresos no significa que la riqueza esté mejor repartida", tal y como aclara a este periódico el economista Javier González.
El índice de Gini mide precisamente las diferencias en la distribución de la renta entre los habitantes de un territorio. Su escala va de cero a uno: el cero representa una igualdad perfecta, en la que todos perciben los mismos ingresos, mientras que el uno refleja una desigualdad máxima, cuando toda la renta se concentra en una sola persona.
Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes a 2024, muestran así dos realidades distintas en Sevilla.
Mientras algunas de las zonas más cotizadas presentan una brecha económica considerable entre sus residentes, en otros barrios con rentas mucho más bajas los ingresos están distribuidos de forma más homogénea.
La explicación no está necesariamente en que los vecinos de Santa Cruz o Triana tengan dificultades económicas, sino en que "dentro de una misma zona pueden convivir hogares con situaciones muy diferentes", explica González.
"Las rentas elevadas de una parte de la población pueden coexistir con salarios modestos, pensiones bajas u otros ingresos más limitados", alega el experto. Cuando la distancia entre unos y otros es amplia, el índice de Gini aumenta, aunque la media del barrio sea alta.
Santa Cruz
El barrio de Santa Cruz, en pleno casco histórico, es uno de los ejemplos más claros de esta diferencia entre ingresos medios y desigualdad.
Sus más de 75.000 euros de renta media por hogar lo sitúan entre las zonas con mayores ingresos de Sevilla. Sin embargo, su Gini de 0,40 refleja una distribución desigual de la renta.
El contexto residencial puede ayudar a entender esta realidad. Santa Cruz cuenta con un importante atractivo patrimonial y turístico, además de un mercado inmobiliario condicionado por su ubicación y su singularidad.
"En este entorno pueden coincidir propietarios con un patrimonio consolidado, hogares con ingresos elevados y residentes que dependen de salarios o pensiones más reducidos".
"El valor de las viviendas también introduce diferencias entre quienes poseen inmuebles y quienes necesitan alquilar para vivir en la zona", expone González, aunque matiza que "el Gini mide los ingresos, no el patrimonio ni el precio de los pisos".
Es por ello que "el encarecimiento residencial puede formar parte del contexto, pero no explica por sí solo el resultado del indicador".
Triana
Al otro lado del Guadalquivir, Triana presenta un patrón muy similar. El barrio se ha convertido durante las últimas décadas en una de las zonas más demandadas para vivir en Sevilla, una evolución que ha contribuido al encarecimiento de la vivienda.
En el entorno de la calle Betis, la renta media por hogar supera los 62.500 euros, mientras que el índice de Gini también se sitúa en el 0,40. La combinación vuelve a apuntar hacia una notable distancia entre los ingresos de los hogares que residen en esta parte de la ciudad.
La presión sobre la vivienda puede contribuir a transformar la composición social de los barrios más atractivos. "Los nuevos residentes con mayor capacidad económica pueden convivir con vecinos que llevan años viviendo allí y cuyos ingresos no han evolucionado al mismo ritmo que los precios", señala el economista.
"También pueden existir diferencias entre propietarios e inquilinos", aunque estas no se traducen automáticamente en una mayor desigualdad de renta.
"Este proceso puede estar relacionado con la gentrificación cuando la transformación del mercado residencial modifica la composición social del barrio y dificulta la permanencia de determinados residentes", achaca Javier González.
San Jerónimo
El contraste se encuentra en San Jerónimo. Allí, la renta media por hogar supera ligeramente los 23.500 euros, menos de un tercio de la registrada en Santa Cruz, mientras que el índice de Gini se sitúa en el 0,25.
El dato refleja una distribución de los ingresos más igualitaria, "pero no significa que sus vecinos vivan mejor ni que no existan situaciones de pobreza".
La explicación más lógica es que los ingresos de los hogares sean más parecidos entre sí y que haya menos diferencias entre quienes perciben rentas muy elevadas y quienes disponen de recursos modestos.
Además, "al ser un barrio periférico, el precio de la vivienda es menor, por lo que los sevillanos con rentas modestas pueden permitírselo, manteniendo el equilibrio de las rentas que ya viven en la zona".
