El PP de Sevilla, según encuestas internas y públicas, nunca ha estado tan cerca de poder gobernar la Diputación de Sevilla tras casi cinco décadas de gobiernos socialistas. Según sus cálculos, le faltarían 53.000 votos.
Por eso, el partido quiere echar toda la carne en el asador en los municipios más grandes de 20.000 habitantes donde no gobiernan y renovarán a los candidatos en el 80% de estos pueblos.
Se trata de las localidades de Alcalá de Guadaíra, Mairena del Aljarafe, La Rinconada, Coria del Río y Lebrija. Por el mismo orden, los candidatos serán Sandra González García, Alejandro García Casares, Virginia Pérez Galindo, Mónica Zamora Brazo y María del Valle Naranjo Muñoz.
En las otras dos localidades más grandes, como son Los Palacios y Camas, repetirán los mismos candidatos que en las últimas elecciones. Rafael Joaquín Guzmán en el primero y Manuela Reina González en el segundo. Y en Morón de la Frontera aún no tienen designado al alcaldable.
Excepto en Mairena del Aljarafe y en Morón, en el resto de municipios son bastiones socialistas en los que el PP nunca ha conseguido gobernar. No obstante, sí creen con firmeza que pueden mejorar los resultados y aumentar el número de concejales con el fin de alcanzar la Diputación de Sevilla.
Otra esperanza que tienen es obtener más concejales en Dos Hermanas, el municipio más grande de Sevilla después de la capital y donde tampoco han gobernado nunca. También el candidato se estrena allí.
Se trata de José Veira, el exalcalde de Los Molares (Sevilla), en la que tampoco nunca había gobernado el PP hasta que llegó él a la Alcaldía en 2019 convirtiéndose en el alcalde más joven de Sevilla. Al menos, de su partido.
En junio de 2020 accedió a posar para EL ESPAÑOL y rezar en el reportaje 'Los alcaldes LGTBI que mandan en España: del más joven al que fue a Colombia a adoptar a su hijo', junto a Ada Colau y otros 15 dirigentes.
El asalto a las diputaciones de Sevilla y Jaén
Solo dos provincias 'resisten' a día de hoy la marea azul que viene tiñendo el mapa de Andalucía en la última década. Dos provincias y dos diputaciones: Sevilla y Jaén.
Durante casi medio siglo, desde las primeras elecciones municipales de 1979, ambos gobiernos provinciales han estado en manos del PSOE-A, que nunca ha perdido en votos en comicios de este tipo.
Pero el PP andaluz cree que el fruto está ya maduro y que es cuestión de meses que Sevilla caiga y se sumen así, junto a Jaén, a las otras seis provincias en las que los 'populares' son la opción mayoritaria.
Es uno de sus grandes objetivos de cara a las elecciones municipales de mayo de 2027: además de revalidar alcaldías y capitales, hacer 'pleno' en las diputaciones.
Para el vicepresidente segundo de la Junta, Antonio Sanz, es un reto histórico que "se puede lograr".
Lanzó el órdago hace unas semanas, en un encuentro en Cajasol, y considera que la ocasión es propicia: "Tenemos el partido más fuerte que nunca y las estructuras más desarrolladas".
Además, todo apunta a que las elecciones generales serán antes de las municipales tal y como pidieron muchos alcaldes. Y, aunque existe el dicho que en los pueblos se vota a la persona, el resultado nacional puede acabar influyendo.
Son, en total, algo más de 60.000 votos para lograr las dos provincias y, si los escaños cuadran, el gobierno de ambas diputaciones.
El juego de las diputaciones
En las diputaciones de Almería, Granada, Córdoba, Huelva y Málaga ya gobierna el PP con mayoría absoluta. En Cádiz, lo hace con mayoría simple.
El PSOE retiene Jaén con mayoría absoluta: 15 diputados frente a 12 del PP. Mientras que en Sevilla los socialistas gobiernan en minoría, con 15 diputados frente a 11 del PP.
Una ligera caída del PSOE podría poner a tiro la Diputación para los 'populares', posiblemente en minoría, con apoyos puntuales de Vox, que actualmente tiene un escaño. El crecimiento a la izquierda del PSOE también podría ser fundamental para el juego de fuerzas.
Aunque el voto a las diputaciones no es directo y para los ciudadanos es la más desconocida de las administraciones, para los partidos representa una importante 'tarta' en materia de poder territorial y presupuestario.
Además, son una excelente cabeza de puente para afianzar el control local, por lo que ganar Sevilla y Jaén por primera vez en la historia constituiría la machada definitiva en el ciclo político de Juanma Moreno al frente del PP-A.
