El aeropuerto de Sevilla encara el crecimiento de pasajeros sin plantear, al menos por el momento, una nueva ampliación de su terminal.
El aeródromo hispalense prevé superar a final de año los diez millones de viajeros. No obstante, tal y como ha indicado su nuevo director, Miguel Palomares, todavía dispone de margen suficiente para asumir el incremento de la demanda sin necesidad de acometer una reforma de gran envergadura o construir un nuevo edificio.
Palomares ha señalado que las instalaciones cuentan actualmente con capacidad para gestionar unos 3.200 pasajeros por hora. Si se tiene en cuenta que el aeropuerto permanece operativo unas 18,5 horas al día, la capacidad alcanzaría cerca de 60.000 pasajeros diarios. Frente a esta cifra, la media actual se sitúa por debajo de los 30.000 viajeros al día.
"Si consideramos el número de horas que estamos abiertos y miramos esa capacidad, estamos en torno al 50% de la misma", ha explicado Palomares. A su juicio, la referencia debe ser la capacidad de gestión por hora, aunque ha reconocido que existen determinadas áreas sobre las que será necesario seguir actuando.
El nuevo responsable del aeródromo, que asumió el cargo el pasado mes de julio en sustitución de Sergio Millanes, mantiene así la línea de su antecesor y no descarta una futura ampliación de la terminal, aunque la sitúa en el medio plazo.
La última rehabilitación integral del edificio permite, según ha explicado, afrontar el actual incremento de la demanda sin que exista por ahora una situación de colapso.
235 millones para mejorar las instalaciones
Mientras tanto, el aeropuerto continuará acometiendo mejoras dentro del plan quinquenal del Gobierno, que contempla una inversión estatal de 235 millones de euros.
Entre las actuaciones previstas se encuentra el aumento del número de líneas de los filtros de seguridad, una ampliación de la Sala VIP, cuya creciente demanda ha llevado a licitar una actuación por tres millones de euros, y la reorganización de la zona de carga aérea para acercar la plataforma de aeronaves.
También está prevista la instalación de un nuevo finger, el puente móvil y cubierto que permite conectar directamente el edificio terminal con el avión, además de la colocación de nuevas placas fotovoltaicas.
"Vamos a seguir actuando sobre el aeropuerto independientemente de que tengamos cierta holgura de capacidad para seguir trabajando", ha señalado Palomares.
El director ha explicado además que distintos grupos de trabajo analizan las necesidades funcionales de las áreas que conforman el aeropuerto, desde la facturación y el embarque hasta los filtros de pasajeros, con el objetivo de establecer planes coordinados de actuación.
"El aeropuerto no será un escollo para el crecimiento sostenible en lo que a volumen de viajeros se refiere", ha asegurado.
Respecto al proyecto para conectar por tren el aeropuerto con la estación de Santa Justa, el director ha recordado que su ejecución no depende de Aena, sino del Ministerio de Transportes.
En cualquier caso, Palomares ha valorado positivamente cualquier iniciativa destinada a mejorar la conexión del aeropuerto con Sevilla y su entorno.
"Siempre es positivo conectar el aeropuerto con la ciudad o con su entorno", ha afirmado, al tiempo que ha asegurado que Aena está "a disposición de cualquier sistema o vía de transporte que quiera venir al aeropuerto para conectarse con nosotros".
