Ninguno de los implicados en el crimen de Bormujos era vecino de la localidad, pero los tres confluyeron en este punto del Aljarafe la noche del jueves para lo que debía ser un intercambio sexual por dinero.
Según la Guardia Civil, uno de ellos, el asesino, sí sabía que el encuentro acabaría en crimen. Al menos, los investigadores creen que había premeditación en sus actos.
En su poder se encontraron anotaciones de pasajes bíblicos, que podrían dar pistas a los investigadores sobre la motivación de unos hechos que habrían sido diseñados previamente.
Este joven de 21 años, vecino de otra localidad aljarafeña, español de origen dominicano, contactó mediante una aplicación con dos mujeres colombianas con las que, en principio, no tenía ninguna relación previa.
Se citaron en un edificio que alberga apartamentos turísticos al pie de la autovía A-49, con 143 habitaciones con baño y cocina, además de bar y piscina exterior.
Allí, una de las mujeres citadas —de 41 años y tampoco residente de Bormujos—, tenía alquilado, supuestamente por largas temporadas, uno de los apartamentos para ejercer la prostitución.
El crimen se produjo en el interior del piso entre las 22:30 y las 23:00 horas de este jueves, cuando el joven degolló con un cúter a la víctima de 41 años, mientras que su compañera lograba escapar del lugar.
Intenciones suicidas
Una vez consumado el asesinato, el presunto responsable salió a la calle ensangrentado y vagó hasta dar con un bar, donde confesó el crimen. Los presentes alertaron al 112 y relataron que el joven se hallaba en un estado de enajenación y tenía intenciones suicidas.
Agentes de la Policía Local de Bormujos lo detuvieron y lo trasladaron a dependencias de la Guardia Civil en Montequinto (Dos Hermanas).
Los investigadores también estudian si estos alojamientos turísticos son utilizados de forma habitual para la prostitución.
El sindicato Comisiones Obreras ha pedido tomar medidas contra la "proliferación" de establecimientos de este tipo en la provincia que, señalan, podrían estar usándose para "la explotación del cuerpo de las mujeres".
Se analizan las cámaras de seguridad
Por su parte, el Ayuntamiento de Bormujos guardó un minuto de silencio en el pleno de ayer y la alcaldesa Lola Romero, que recordó que "ni la víctima ni el presunto autor son vecinos de Bormujos", condenó "de forma contundente esta forma de violencia machista".
El suceso figurará en la estadística oficial de "otros feminicidios" del Ministerio de Igualdad, según el gabinete.
Mientras, la comunidad de propietarios de los apartamentos ha puesto a disposición de la Guardia Civil las imágenes de las cámaras de seguridad para esclarecer las circunstancias del crimen.
El cuerpo de la víctima fue trasladada al Instituto de Medicina Legal de Sevilla para practicarle la autopsia que permita establecer con precisión las causas de la muerte.
Se trata del segundo suceso en Bormujos en pocos días, ya que el domingo otra mujer fue apuñalada. En este caso, se trataría de un enfrentamiento entre clanes relacionados con el tráfico de drogas.
La mujer fue trasladada al hospital en estado grave, con una herida en el cuello, pero su evolución fue favorable.
