El tranvibús ya es una realidad, y conectará Sevilla Este con el Duque en apenas 35 minutos.
Después de cinco años de promesas, reformulaciones sobre plano y un laberinto administrativo que parecía no tener fin, Sevilla se prepara para cerrar una de sus grandes asignaturas pendientes en materia de movilidad urbana con la puesta en funcionamiento, este 28 de septiembre, del tranvibús.
Lo que arrancó en el verano de 2021 como la promesa de un transporte rápido, limpio y moderno para conectar los barrios más poblados del este con el corazón de la ciudad está a punto de convertirse en una realidad tangible. Y no sin pocos contratiempos.
La historia del tranvibús se remonta a la etapa del socialista Juan Espadas en la alcaldía hispalense. En agosto de 2021, el Gobierno municipal planteó la implantación de un sistema de autobús de tránsito rápido alimentado por electricidad.
La premisa apuntaba a que, mientras la ampliación del Metrocentro y las eternas obras del Metro continuaban empantanadas en complejos trámites burocráticos y elevados costes, el tranvibús emergería como una solución idónea para conectar Santa Justa con Sevilla Este y Torreblanca a corto plazo.
Los técnicos del Consistorio volcaron rápidamente el proyecto en la convocatoria estatal de fondos europeos para movilidad sostenible y el respaldo formal no tardó en llegar.
En diciembre de ese mismo año, el Ministerio de Transportes dio el visto bueno provisional a la financiación con cargo a los fondos Next Generation.
Dos corredores
El plan inicial trazaba dos corredores estratégicos bien definidos. Por un lado, una vía segregada de algo más de ocho kilómetros entre Santa Justa, Sevilla Este y Torreblanca.
Por otro, un ramal de casi cuatro kilómetros que prolongaba la línea desde la estación de trenes hasta la Plaza del Duque.
Por tanto, la infraestructura nació con la vocación de vertebrar el recorrido completo hacia el casco antiguo sin interrupciones.
Sin embargo, los calendarios oficiales pronto se toparon con la realidad de los plazos técnicos. Aquellas previsiones iniciales de 2021 fijaban la puesta en servicio del sistema para diciembre de 2023.
El Pleno municipal dio luz verde en junio de 2022 a una aportación propia de casi 14 millones de euros para cofinanciar el primer trazado, al tiempo que en octubre se formalizó la recepción de casi 24 millones de fondos europeos destinados a la obra civil y a la adquisición de los vehículos eléctricos.
En paralelo, el Ayuntamiento solicitó una nueva inyección de 18 millones y medio para asegurar el tramo hasta el centro, importe que fue confirmado meses más tarde. El trazado total contemplaba ya más de 12 kilómetros de plataforma reservada, sumando la futura ramificación hacia Parque Alcosa.
Pese a las estimaciones, el calendario previsto saltó por los aires. Con el también socialista Antonio Muñoz al frente de la alcaldía, la licitación de las obras de la primera fase no se aprobaría hasta finales de marzo de 2023.
Para entonces, la promesa de ver los autobuses circulando se había desplazado a finales de 2024 o principios de 2025.
El contrato de la primera infraestructura, adjudicado a la UTE formada por Sando, Althenia y Conservación, Asfalto y Construcción por más de 20 millones de euros, no vio el inicio de los trabajos sobre el terreno hasta febrero de 2024. Para entonces, el popular José Luis Sanz ya llevaba ocho meses al frente del Consistorio.
16 meses
Con un plazo de ejecución de 16 meses, la meta teórica se fijó para junio de 2025. Fue precisamente en ese punto donde surgieron los primeros roces entre la empresa constructora y el Ayuntamiento.
Ante la acumulación de demoras provocadas por los trabajos de la compañía eléctrica Endesa en la avenida Montes Sierra y por las restricciones logísticas derivadas de la Cumbre Mundial sobre Financiación para el Desarrollo celebrada en Fibes, la contratista solicitó una prórroga que el gobierno local denegó para no comprometer los plazos impuestos por Bruselas.
Sin embargo, en mayo de 2025 el Ayuntamiento aprobó un modificado que afectaba aproximadamente al 7,5% de la obra y desplazó la finalización efectiva hasta el 30 de septiembre de 2025.
La previsión era tener alrededor del 94% de los trabajos ejecutados en julio para poder comenzar las pruebas mientras se remataban los trabajos pendientes.
Aquella maniobra permitió inaugurar el trazado entre Torreblanca, Sevilla Este y Santa Justa el 29 de septiembre de 2025, acumulando casi dos años de retraso respecto a la idea original.
Además, la línea echó a andar de forma provisional finalizando en el entorno de Nervión, lo que avivó las críticas de la oposición y de los colectivos vecinales ante la falta de una conexión directa con el casco histórico.
La resolución de ese cuello de botella quedó supeditada a una segunda fase independiente. Licitado el proyecto en abril de 2025 y adjudicado a Eiffage Infraestructuras por algo más de seis millones de euros, las obras del tramo entre Santa Justa y la Plaza del Duque arrancaron el 18 de septiembre de ese año.
Es importante señalar que esta intervención transformó el corazón urbanístico de la ciudad, afectando de lleno a arterias vitales como la Encarnación, Imagen, Martín Villa o Campana, con importantes restricciones al tráfico comercial y a las líneas de autobuses urbanos.
Una última prórroga
Prevista para concluir en el verano de 2026, la obra sufrió un nuevo parón técnico.
El Ayuntamiento concedió una extensión del plazo hasta el 30 de septiembre tras argumentar episodios de lluvias copiosas y, de manera muy destacada, la aparición de valiosos restos arqueológicos bajo el subsuelo de las calles Martín Villa e Imagen.
Superados los contratiempos, la infraestructura afronta su recta final con la fijación de una fecha definitiva para su apertura integral el 28 de septiembre.
El nuevo medio de transporte promete reducir el tiempo de viaje entre Sevilla Este y el Duque a tan solo 35 minutos y poniendo fin a un dilatado capítulo de la movilidad hispalense.
No obstante, y pese a la odisea, el Ayuntamiento hispalense coincide en que "no es una solución definitiva", ya que el 'culmen' de la movilidad entre el distrito más poblado de Sevilla y su Centro pasará por la línea 2 del Metro.
