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El virus del Nilo Occidental (VNO) se ha cobrado su segunda víctima mortal en lo que va de año en Andalucía.

Se trata de un hombre de 89 años y patologías previas procedente de la pedanía de Guadalema de los Quinteros, en Sevilla, que permanecía ingresado en el Hospital Virgen del Rocío desde el pasado 24 agosto tras ser diagnosticado de meningoencefalitis.

Así lo ha confirmado la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía.

Se trata de la segunda persona que fallece este 2026 por el virus.

El pasado 5 de agosto, un vecino de la localidad de Dos Hermanas perdía la vida tras haber estado ingresado en un centro hospitalario. Al igual que el utrerano, este también tenía patologías previas.

Según ha señalado el departamento que lidera Antonio Sanz, en la presente temporada, se han diagnosticado en Andalucía 54 casos de fiebre del Nilo Occidental en humanos, de los que 37 han sido leves y 17 graves. Entre estos últimos están los fallecidos.

Actualmente, permanecen cuatro hospitalizados, el resto ha tenido una evolución favorable.

Hasta el momento, se han realizado estudios de laboratorio para descartar infección por virus del Nilo en 566 usuarios y se ha realizado despistaje de arbovirosis en 122 casos de meningitis víricas.

Actualmente, 27 municipios, un distrito y una pedanía andaluces están en situación de área en alerta en la comunidad: Pulpí (Almería); Algodonales y Jerez de la Frontera (Cádiz); Hinojos (Huelva); Lopera (Jaén); Cártama y el distrito de Campanillas (Málaga).

Las localidades sevillanas afectadas son Almensilla, Aznalcázar, Benacazón, Bollullos de la Mitación, Castilblanco de los Arroyos, Coria del Río, Dos Hermanas, Gerena, Guillena, Huévar del Aljarafe, La Puebla del Río, Las Cabezas de San Juan, Los Palacios y Villafranca, Mairena del Aljarafe, Olivares, Palomares del Río, Pilas, San Juan de Aznalfarache, Sanlúcar la Mayor, Sevilla, Guadalema de los Quinteros y Villamanrique de la Condesa.

Esta situación de área en alerta por circulación del VNO supone intensificar las tres vigilancias (entomológica, animal y humana) en la zona, activar las acciones de promoción comunitaria y reforzar las acciones de comunicación a la ciudadanía a través de farmacias comunitarias y enfermería para que se adopten las medidas de protección necesarias frente al VNO.

Por su parte, la administración local debe intensificar las medidas de control y tratamiento de mosquitos transmisores de la enfermedad durante el periodo que el área esté en alerta.

Así, debe intensificar las medidas contempladas en su Plan Municipal de Vigilancia y Control de Vectores transmisores del virus del Nilo occidental, no solo en los núcleos de población sino también en aquellos lugares o localizaciones situados a no más de 1,5 kilómetros identificados como focos larvarios o refugios de adultos.