Sevilla
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El mercado inmobiliario de Sevilla no se toma vacaciones. Ni siquiera en los meses en los que tradicionalmente la actividad se ralentiza y los precios tienden a corregirse ligeramente.

Julio de 2026 ha vuelto a marcar un récord histórico en el precio de la vivienda en la capital hispalense, aunque con una subida prácticamente testimonial.

El metro cuadrado se ha situado en los 2.931 euros de media, apenas cuatro euros por encima de los registros de mayo y junio.

El incremento mensual ha sido de apenas un 0,1 por ciento, según los datos de Idealista, pero tiene una lectura relevante, y es que rompe con la tendencia que el mercado sevillano venía mostrando durante los últimos veranos, cuando julio y agosto se convertían de forma habitual en meses de pequeñas correcciones.

Este año, en cambio, la vivienda no ha bajado. Se ha quedado prácticamente plana, pero en máximos.

La cifra contrasta con lo sucedido en los ejercicios anteriores. En julio de 2025, el precio de la vivienda en Sevilla capital cayó un 0,3 por ciento, descenso al que se sumó otro del 1,3 por ciento en agosto. Aquellas correcciones dejaron el precio medio en 2.622 euros por metro cuadrado.

Un año antes, en julio de 2024, el descenso fue del 0,5 por ciento, hasta situar el metro cuadrado en 2.349 euros.

En 2023 se repitió una situación similar, ya que la vivienda se abarató un 0,6 por ciento en julio, hasta los 2.183 euros por metro cuadrado, y la caída se mantuvo durante agosto.

El patrón se remonta también a 2022, aunque aquel año fue agosto el mes que registró la bajada, del 0,2 por ciento.

Los ejercicios de 2021 y 2020 siguieron igualmente una dinámica de corrección durante el verano, en un contexto además condicionado por la incertidumbre económica y las consecuencias de la pandemia de Covid, por lo que los precios se vieron afectados en mayor medida.

Menos compradores

La evolución de este año, por tanto, no supone que el verano haya dejado de ser un periodo de menor actividad. Lo que ha cambiado es que esa ralentización ya no parece suficiente para provocar un descenso generalizado de los precios.

El experto inmobiliario Jorge Avilés explica a este periódico que "el verano suele introducir una ralentización de la actividad inmobiliaria".

"En julio y agosto", explica, "hay menos compradores buscando vivienda y eso puede hacer que algunos propietarios sean más flexibles y ajusten sus precios para cerrar una operación".

Sin embargo, esa flexibilidad no se está traduciendo en una bajada de los precios en el conjunto de Sevilla.

Para Avilés, existe una explicación estructural detrás de esta resistencia del mercado: "Este año estamos viendo que ese efecto estacional no está siendo suficiente para provocar una bajada generalizada de los precios. Sevilla tiene un problema estructural de falta de oferta y eso está sosteniendo los valores de la vivienda".

Los datos de julio reflejan precisamente esa situación. Los 2.931 euros por metro cuadrado de media apenas suponen cuatro euros más que en mayo y junio.

Es decir, el mercado no está experimentando una escalada pronunciada durante el verano, pero tampoco está aplicando la corrección que se había convertido en habitual en esta época del año.

Por ello, Avilés pide interpretar con cautela el incremento del 0,1 por ciento. "No interpretaría ese 0,1% de subida de julio como una aceleración del mercado", expone, explicando que se trata de "una variación muy pequeña".

"Lo verdaderamente significativo es que, a diferencia de otros años, el verano no ha provocado una corrección de los precios", subraya.

Un mercado desigual

Aunque la media de Sevilla capital se mantiene prácticamente estable, el comportamiento no es idéntico en todos los barrios.

Hay zonas concretas donde el verano sí ha dejado una huella más evidente y donde los propietarios han tenido que asumir una pequeña corrección de precios.

Es el caso de El Prado de San Sebastián-Bueno Monreal, donde el precio de la vivienda cayó un 1,5 por ciento en julio. Pese a este descenso, el metro cuadrado continúa en niveles especialmente elevados con 3.762 euros de media.

También Santa Clara ha experimentado una evolución negativa durante el mes de julio, con una caída del 1,4 por ciento. En este caso, además, el retroceso alcanza el 5 por ciento si se toma como referencia la evolución trimestral.

Otra de las zonas donde se ha producido una corrección es Santa Justa-Miraflores-Cruz Roja, con un descenso del 1,1 por ciento durante julio.

Estos movimientos demuestran que el mercado no se comporta de manera homogénea en toda la ciudad. Mientras algunos barrios acusan con mayor intensidad la menor actividad propia de los meses estivales, la media de la capital consigue mantenerse prácticamente intacta.

Más de 900 euros en 5 años

Pero si hay una cifra que permite poner en perspectiva la evolución del mercado inmobiliario sevillano es la que deja el balance de los últimos seis años.

Desde 2020, el precio medio de la vivienda en la capital ha aumentado en 900 euros por metro cuadrado, pasando de los 2.060 euros de aquel año a los 2.931 euros actuales, lo que supone un incremento de cerca de un 42 por ciento.

La evolución, además, no ha sido progresiva. En julio de 2021, todavía bajo los efectos de la crisis económica provocada por la pandemia, el precio llegó a descender hasta los 2.001 euros por metro cuadrado.

A partir de entonces comenzó una escalada que no ha dejado de ganar fuerza.

En 2022, el precio medio se situó en los 2.062 euros por metro cuadrado; en 2023 ascendió hasta los 2.183 euros y en 2024 alcanzó los 2.349 euros.

En 2025 se produjo un salto más significativo, hasta los 2.656 euros por metro cuadrado. Pero ha sido en el último año cuando se ha producido el mayor acelerón: los 2.931 euros actuales suponen 275 euros más que hace un año.