El Ayuntamiento de Sevilla, a través de la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente, ha iniciado el procedimiento de consulta pública previa para modificar la Ordenanza Reguladora de Obras y Actividades con el objetivo de agilizar y ampliar la instalación temporal de toldos sobre las vías públicas de la ciudad.
La iniciativa pretende establecer un nuevo marco normativo que facilite la colocación de estos elementos como medida de adaptación frente al cambio climático y las altas temperaturas, especialmente durante los meses de mayor calor.
Esta medida se produce tan solo un mes después de que la céntrica avenida de la Constitución, en la capital hispalense, se quedara sin los toldos, después de que el Ayuntamiento rompiera el acuerdo con la empresa que lo gestionaba.
La aprobación de esta nueva normativa se realizará mediante la fórmula de consulta ciudadana, por lo que los sevillanos podrán ofrecer sus valoraciones, que posteriormente serán estudiadas por el Ejecutivo municipal.
Según ha informado el Consistorio en una nota de prensa, ciudadanos, entidades, colegios profesionales, asociaciones y cualquier persona interesada podrán presentar hasta el 30 de septiembre de 2026 sus opiniones, sugerencias y aportaciones para definir el contenido de la futura regulación.
Las propuestas podrán remitirse a través del correo electrónico habilitado por la Gerencia o mediante los cauces establecidos en la legislación administrativa.
La futura ordenanza establecerá además requisitos para garantizar que los toldos se integren adecuadamente en el paisaje urbano.
En concreto, las instalaciones deberán contar con un diseño estético y un sistema de montaje reversible, de manera que su colocación sea compatible con la protección del patrimonio histórico de la ciudad.
El objetivo del Ayuntamiento es "simplificar y agilizar" los trámites necesarios para instalar toldos y conseguir que la sombra gane espacio público "con mayor rapidez y en más calles", sin renunciar a la calidad urbana ni a la conservación del entramado histórico de Sevilla.
La iniciativa responde a la necesidad de mejorar el confort térmico en las calles y plazas de Sevilla mediante la creación de zonas de sombra que reduzcan la exposición directa al sol y contribuyan a rebajar las temperaturas durante los meses más calurosos.
La consulta pública se desarrolla en cumplimiento del artículo 133 de la Ley 39/2015, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, que establece la participación ciudadana previa a la elaboración de determinadas normas.
Urbanismo defiende que la futura regulación supondrá "un avance en la adaptación de Sevilla al cambio climático" y permitirá reforzar la habitabilidad del espacio público mediante soluciones que combinen la protección frente al calor con la conservación del paisaje urbano y el patrimonio histórico de la ciudad.
