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La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla acaba de concederle la licencia de obra a la mezquita del Polígono Sur y ya hay respuesta de Vox.

A pesar de que hace casi una semana la formación aseguró que romperían el pacto con el grupo municipal PP que permitió sacar los Presupuestos de 2026 si se aprobaba la licencia, parece que han dado marcha atrás y que, al menos por ahora, continúan.

No obstante, como muestra de la "pérdida de confianza" en el Gobierno local y "primer paso", los representantes de Abascal en el Consistorio hispalense han decidido desconvocar la comisión de seguimiento del acuerdo que firmaron con Sanz prevista para el próximo miércoles.

Así lo ha anunciado el portavoz municipal, Gonzalo García de Polavieja, durante una comparecencia la mañana de este martes a la que también ha asistido Cristina Peláez, ex portavoz del partido y actual vicepresidenta primera del Parlamento andaluz tras el acuerdo entre el PP y Vox tras las elecciones del 17M.

No obstante, el portavoz el visto bueno al proyecto ha supuesto la “pérdida de toda la confianza” en el Ejecutivo de José Luis Sanz y ha declarado que “para Vox es casi imposible apoyar este gobierno”.

Independientemente de la rotura o no del pacto entre las dos formaciones, Polavieja ha indicado que el grupo interpondrá un recurso para paralizar el proyecto ante la Gerencia y, si no decae, interponer el recurso contencioso administrativo a la Fiscalía.

En paralelo, Polavieja ha cargado contra el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, asegurando que “va en contra de los vecinos del Polígono Sur” puesto que el pasado martes tuvo lugar en el entorno de la mezquita una manifestación vecinal en contra del proyecto.

Esta manifestación fue convocada a través de redes sociales y a ella asistieron miembros de grupos radicales como Núcleo Nacional. Esta formación que pretende dar el salto a la política a través con su partido Noviembre Nacional y alentó a la participación ciudadana.

Aunque no se registraron altercados, algunos de los manifestantes colgaron patas de jamón en el vallado de la parcela en la que se pretende construir la mezquita, puesto que la religión musulmana no permite el consumo del cerdo.

Agentes y furgones de la Policía Nacional también se desplazaron hasta el lugar de la manifestación. A ella asistieron además vecinos de la zona que han mostrado su rechazo al proyecto bajo el lema "no a la mezquita". Por su parte, Vox recogió firmas para paralizar el proceso.

Por su parte, el líder de Vox, Santiago Abascal, ha exigido en sus redes "escuchar a los españoles" a la vez que ha señalado que "no se puede seguir imponiendo desde las instituciones lo que los españoles, simplemente, no quieren".