Morante de la Puebla ya ha recibido el alta hospitalaria. El diestro, que permanecía ingresado en el hospital desde que el pasado lunes sufriese una aparatosa cornada mientras toreaba en la plaza de La Maestranza de Sevilla, continuará con la recuperación en su casa.
El torero tuvo que ser intervenido de urgencia en la enfermería de la plaza después de que su segundo toro le embistiera y le provocara una herida de diez centímetros en la región perianal. Tras la intervención en la Maestranza, el diestro fue evacuado al Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz con un pronóstico "muy grave".
Por ahora no hay fecha sobre cuándo volverá a los ruedos. Fuentes del equipo médico señalan que se trata de un proceso "delicado" y que "se puede alargar" puesto que la zona en la que se ha hecho la herida "es propensa a infecciones".
En declaraciones al periódico El Mundo, Morante de la Puebla, ya desde la cama del hospital, admitía que era "la cornada con más dolor" que ha sentido "nunca" y que había pasado "mucho miedo".
El alta hospitalaria de Morante de la Puebla llega un día después de que el también torero Andrés Roca Rey sufriera una cogida "muy grave" durante la corrida de toros del pasado jueves en la plaza sevillana.
El peruano tuvo que ser trasladado al hospital después de sufrir una cornada de 35 centímetros de dos trayectorias, que le provocó una extensa rotura de músculos sin lesión vascular.
