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"No hay empresario taurino que ha hecho la feria que siempre soñó, pero yo estoy contento: hay grandes carteles, toreros jóvenes y nuevas ganaderías... es una feria francamente buena".

Estas han sido las primeras palabras del nuevo empresario de la plaza de toros de Sevilla, José María Garzón, tras hacerse públicos los carteles de su primera temporada en una gala con alfombra roja y boato el pasado lunes ante 2.000 personas.

Directo y alegando de antemano máxima transparencia -hasta donde puede leer como empresario-, se puso a porta gayola delante de los periodistas instándoles a que directamente les hicieran las preguntas pertinentes.

Casi todas versaron por las muchas presencias de determinados toreros y las ausencias de otros en el hotel Colón.

En cualquier caso, y ante la espera de Morante que dio su sí definitivo en el bar Taquilla a estar en la feria a finales de enero, Garzón ha reconocido que tuvo que hacer dos ferias.

Y, en definitiva, que llegar a aquí en los cuarenta días que lleva como empresario "ha sido un milagro de Dios. Ha sido muy difícil cuadrar todo".

No obstante, ha mostrado su satisfacción por la acogida del público -pretende aumentar el número de abonados en 600 más- ante la feria confeccionada.

También porque ha propiciado "una política de precios agresiva" y un abono joven que llegará a las 400 unidades a 350 euros hasta los 23 años.

Metido en faena, sobre la presencia, quizás excesiva con tres tardes cada una, de toreros veteranos como son José María Manzanares y Talavante, Garzón reconoció que "tenía que contar con las máximas figuras para darle gusto a todo el mundo".

El empresario se refirió a ellos como figuras de campanillas con el fin de atraer al gran público y también porque si Morante decía que no, tenía que contar con esos puntales sobre todo para la feria de San Miguel, en septiembre.

Así las cosas, también ha confesado que con Sebastián Castella ni a David Fandila 'El Fandi', presentes en la feria durante los últimos 20 años, ni ha contactado.

Cabe recordar que el primero va a entregar en unas semanas el vestido con el que abrió la Puerta del Príncipe hace dos años, una fecha escogida que no parece casual.

La ausencia de Ventura

Antes de referirse a las ausencias, Garzón se ha justificado diciendo que es "posible que falte algún nombre" y en próximas temporadas "dar alguna tarde menos a esas figuras de campanillas" reconoció el empresario.

La más llamativa, sin duda, ha sido la de Diego Ventura. Garzón asegura que ha llegado a hablar "hasta ocho o nueve veces" con el rejoneador hispano luso, afincado en La Puebla del Río y que no ha sido posible el acuerdo económico. "Me pidió más de lo que cobró el año pasado".

Otras como la de Fernando Adrián, Ginés Marín, Oliva Soto o Esaú Fernández, que había sonado en la corrida de Miura, ha precisado que "no pueden estar todos este año" y que "la plaza no se va a mover".

Fue preguntado con insistencia por el caso concreto de Borja Jiménez, por su escasa coincidencia con otros toreros como Roca, Ortega, Aguado o Manzanares tras sus triunfos del año pasado.

"Viene a un mano a mano, que él pidió; torea con Morante y Daniel Luque y no tengo ninguna queja de la administración del torero", señaló tajante.

También, a preguntas de los periodistas, se refirió a Diego Urdiales, un torero clásico tan del "gusto de Sevilla", como él mismo reconoció y que viene una sola tarde sin toreros de su mismo corte tras realizar una de las mejores faenas el pasado año.

"No ha habido planteamiento de una segunda tarde porque las opciones que quedaban no le iban a encajar".

La presencia de la televisión

Por último, sobre la televisión, aseguró que su idea es que la televisen, aunque no al 100%, Canalsur y la plataforma de pago One Toro.

"En Madrid ya se sabe que la tele está antes de negociar y en Sevilla no se sabe; el matiz es clave, fundamental" argumentó Garzón para ubicar el sentido de las negociaciones.

Por último se refirió a la reactivación de la oficina de la calle Adriano, desalojada por la anterior empresa Pagés a finales del pasado año y que estará operativa el 3 de marzo, fecha de la apertura del abono y, posteriormente, de las entradas cuyos precios no se van a subir ni a bajar.

En definitiva, una primera feria bajo su batuta que ha sido "muy difícil" de armar. "Los acuerdos se han hecho en un despacho, tomando café, por teléfono... nos hemos reunido hasta en los coches pero finalmente nació el niño", bromeó Garzón.

En cualquier caso, ha insistido en que el análisis de la temporada debe llegar cuando pase.