Sevilla recibió en 2025 un total de 3,7 millones de turistas, lo que se traduce en que, por cada habitante, visitaron la ciudad cinco personas. Un crecimiento continuado aunque más moderado que en ejercicios anteriores, según señaló el alcalde, José Luis Sanz, el pasado martes durante la presentación de la Bienal de Flamenco.
"La cifra sigue aumentando pero de forma más lenta", aseguró el regidor municipal durante su intervención. Sin embargo, el pasado año ha dejado tres "datos llamativos" según Concepción Foronda, directora del Instituto Andaluz de Turismo.
El primero es que el visitante proveniente de los rincones de la comunidad ha disminuido, en su lugar, los nacionales que más se han decantado por la hispalense son los catalanes y los valencianos, quedándose los madrileños estancados.
En cuanto a los turistas internacionales, un año más, son los estadounidenses los que ocupan el primer puesto del ranking. No obstante, Foronda destaca otro dato relevante que se desprende del último balance. Y es que el "turista británico ha aumentado un 17 por ciento".
A su juicio, "este incremento podría deberse a una mejor conexión con Sevilla, la mejora de las infraestructuras y a que la ciudad se está empezando a consolidar como destino urbano".
Mayor calidad del turismo
Sin embargo, pese a estos indicadores positivos, la experta advierte de que "lo más probable es que, cuando se haga el balance de 2026, enero y febrero se hayan visto afectados por situación del tráfico ferroviario".
Desde hace un tiempo, la ciudad persigue un objetivo claro: "Menos turistas pero mejores". En esta línea, "en este 2026 se abrirán cinco hoteles de lujo en la ciudad" -tal y como señaló el alcalde la pasada jornada- y en los últimos meses han desembarcado eventos orientados a un público con mayor poder adquisitivo.
Con todo, Foronda insiste en que "lo importante es sacarle el máximo partido a nuestra idiosincrasia. Cada destino turístico tiene su peculiaridad y es primordial exprimirla", y apunta a los habituales emblemas de la capital.
La responsable del Instituto Andaluz de Turismo hace hincapié en que los resultados de esta estrategia van a dar sus frutos pero que "hay que ser pacientes".
Incremento de hoteles
En cuanto al gasto, los turistas nacionales son los que más desembolsan. No obstante, entre los extranjeros, una vez más son los estadounidenses quienes encabezan la lista no solo por su nivel adquisitivo, sino por el número de pernoctaciones.
Además, destaca, "se dejan más dinero en la restauración, lo que confirma la importancia de la oferta gastronómica". Al hilo de esto, Ana Garcia, profesora del grado de Turismo de la Universidad de Sevilla, subraya la "necesidad de que el servicio de restauración vaya acorde con el resto de eventos".
En cuanto al sector hotelero, este ha experimentado -y lo seguirá haciendo- un incremento en la oferta de plazas. En palabras de Foronda, el número de estas últimas ha aumentado un siete por ciento en 2025 respecto al 2024. No obstante, durante 2026 se plantarán cientos de plazas más gracias a la construcción de más hoteles.
El incremento de este tipo de estructuras es algo que llama la atención puesto que, a pesar de que la ocupación hotelera sigue siendo alta (en torno a un 75 por ciento de media), esta ha experimentado una "ligera bajada" en 2024.
A este fenómeno hay que sumarla la preferencia por el apartamento turístico -que no vivienda- de los visitantes, ya "dan un servicio muy similar por menor precio".
