Sevilla
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El acceso principal de la Maestranza contará después de su remodelación con baldosas con el NO8DO, el histórico símbolo de Sevilla; la calle Castillo Lastrucci se ha convertido en una plataforma única con un claro protagonista, el adoquín de Gerena y los bancos del Paseo de las Delicias van camino al fin de su restauración.

Estos son solo tres ejemplos que avalan la intención de la ciudad de volver a sus orígenes, de recuperar la estética que la convierte en una de las urbes más visitadas de todo el país.

La apuesta por recuperar la imagen tradicional de la ciudad está protagonizada -sobre todo- por un elemento de los más característicos. El legendario adoquín de Gerena que ya ni se fabrica.

La calle Castillo Lastrucci, aunque ya contaba con este material, ha sido la última en hacerlo pasar por chapa y pintura. El Ayuntamiento de Sevilla, a través de la Gerencia de Urbanismo, está acometiendo en ella trabajos de mantenimiento desde esta semana.

Las labores, que tienen prevista una duración de dos meses, consistirán en la pavimentación de 122 metros cuadrados de calle en el tramo comprendido entre las calles Carmen y San Vicente. Además, la vía pasará a ser una plataforma única.

Más calles con adoquín

Desde hace un tiempo, el centro de Sevilla se ha convertido en el epicentro del famoso adoquín. Calles como Zaragoza, la Cuesta del Rosario, Pila del Pato o Aponte también se han sumado a la fiebre por la firma Gerena.

Y es que el Consistorio ha aprovechado que estos puntos tenían que pasar por distintas actuaciones de mantenimiento (sustitución o reparación de la red de saneamiento, pavimentación o mejora de la accesibilidad) para hacer hincapié en su estética e implantar la citada piedra.

Fuentes municipales destacan que el adoquín de Gerena ya no se fabrica y por ende se está reutilizando el que ocupa otras zonas de la urbe en las que pasa desapercibido para trasladarlo al Casco Antiguo de la ciudad.

En 2024, Sevilla volvió a iluminarse de forma mucho más coqueta. Las farolas al estilo Fernandino se hicieron un hueco entre las luminarias viales que "estaban obsoletas" en las calles del centro.

Esta actuación estaba enmarcada en un proyecto que contempla 804 nuevos puntos de luz en casi 70 calles de la ciudad y que ha contado con una inversión de más de 730.000 euros.

Iluminaron emblemas de Madrid

Todo ello para "mejorar la eficiencia energética y el sistema de telegestión del alumbrado público con estas lámparas LED", según el Gobierno local.

La primera calle en volver al pasado fue Sierpes y a esta le siguieron otras como Sagasta, Cerrajería, Entrecárceles o Francisco Bruna.

Estas farolas se fabricaron hace casi 200 años por la Compañía Jareño y dieron luz a algunos de los principales enclaves de Madrid como el exterior del Palacio Real, el Paseo del Prado, las calles Alcalá y Montera y la Carrera de San Jerónimo.

En la actualidad, la mayoría de las luminarias de este tipo son réplicas que conservan la elegancia y la estética original del siglo XIX.

Una de las novedades que trajo septiembre de 2025 fue que pudieron verse los azulejos con el sello de la ciudad grabado: NO8DO.

Además de en todas las banderas y escudos también está presente en el suelo de algunas de las aceras que se renovaron durante el verano.

Ahora la Maestranza

La primera en estrenar este tipo de pavimento ha sido la calle Marqués de Paradas, donde se han hecho obras de reurbanización durante cerca de un año que han culminado a comienzos de septiembre.

La leyenda del NO8DO también puede verse en otras calles de la ciudad como Adriano o Pagés del Corro.

El último espacio en sumarse a la moda es el acceso principal de la Maestranza. Dentro de dos meses, el pavimento de esta zona estará completamente renovado y presumiendo de logo.

Desde hace varios meses, algunas calles de la capital tienen dos nombres. ¿El motivo? Se está instalando el callejero de Pablo de Olavide de 1771.

Hasta ahora se han instalado 13 rótulos con la leyenda 'Antigua calle de'. El último fue el situado en la calle Tomás de Ybarra, en pleno centro, que ahora se recordará también como la Antigua calle de Aceite. Pero a esta le precedieron calles La Mar, Bayona, Tienda, Callejón de los Pobres, Sardinas, Tundidores, Cantarranas, La Mosca, Corral del Agua, del Burro, Gradas y Pescado.

Todas estas actuaciones responden a una misma idea: recuperar la identidad histórica de Sevilla. Adoquines, farolas, azulejos y rótulos antiguos vuelven a formar parte del paisaje urbano para reforzar una estética propia y reconocible. Una apuesta por el pasado para entender el presente de la ciudad.