Sevilla

El proyecto del Betis para construir un nuevo Benito Villamarín sigue avanzando, pese a que mantiene la oposición de los vecinos, cuyos temores no han desaparecido ante lo que consideran que va contra sus intereses.

Así lo han expresado miembros de la Asociación de Vecinos de Reina Mercedes, Foro de Heliópolis, Parque Vivo del Guadaíra y Bermejales Activa, con los que se ha puesto en contacto El ESPAÑOL.

“Queremos un barrio medio tranquilo, aunque cada quince días tengamos más actividad”, reclama Reyes Puig, presidenta de la Asociación de Vecinos de Reina Mercedes.

[Así quiere el Betis solucionar el problema del botellón en Heliópolis con el proyecto de nuevo estadio]

Los estudios llevados a cabo por el Betis concluyeron que el nuevo estadio no afectaría al tráfico, ya que no se ampliaría el aforo. Además, aportaría 400 nuevas plazas de aparcamiento. Sin embargo, esta representante vecinal se muestra escéptica.

Peatonalización en Doctor Fleming

Especialmente por la posible peatonalización de la calle Doctor Fleming. Es una zona por la que pasan muchos padres para recoger a los niños en colegios de la zona, desde La Palmera y Los Bermejales. “Si peatonalizas esa calle, ya estás afectando al tráfico”. argumenta.

“No nos negamos a que arreglen la grada sino que esa escalinata es un contradiós. No quiero más turismo”, argumenta sobre el edificio que proyecta el Betis para la explanada anexa.

Además, la presidenta de la Asociación de Vecinos Reina Mercedes tampoco confía en que las zonas de restauración del estadio solucionen el problema del botellón. “El aficionado que le gusta poner su pancarta en el Colegio Claret y beber ahí, no se va a tomar la cerveza allí”, comenta.

Estudio de ordenación

En la Asociación Parque Vivo del Guadaíra se muestran especialmente preocupados por el estudio de ordenación, que es el que permitiría al Betis hacer uso de los terrenos anexos al estadio, de 33.000 metros cuadrados. Su presidente, Antonio Fajardo, asegura que el club “puede hacer lo que quiera” en ese espacio.

Explica que cuando se pone en carga un espacio tan grande “eso genera una movilidad”. “Quieren rentabilizar el estadio 365 días al año y eso supone mucho más movimiento”, recalca. Además recuerda el problema del estacionamiento y de seguridad. Quedarían menos áreas libres.

“El entorno del estadio no da más de sí. Encima van a hacer peatonal la calle Doctor Fleming. La zona tiene valor paisajístico patrimonial. Cabe un estadio pero no ese mamotreto de 33.000 metros cuadrados con 48 metros de altura”, afirma.

"Muy en el aire"

Desde Bermejales Activa dejan claro que no se oponen en absoluto a la construcción del nuevo estadio. Simplemente reclaman soluciones antes de que comience la obra. Para su presidente, Jesús Manuel Villarreal, el principal problema es que el proyecto que les han presentado “está muy en el aire”.

“Nos quitan una zona que debería ser para los vecinos y donde los aparcamientos serán de pago”, comenta. Además, asegura que “los equipamientos que va a poner el Betis son ‘pecata minuta’”.

El representante de Bermejales Activa asegura que “ya hay un grave problema de movilidad” y “cuando se hace una licitación de este tipo, hay una llamada a que aumente el tráfico”, defienden, en contra de la postura del club.

Recreación de la escalinata en la explanada anexa al estadio. Real Betis

Aseguran que cuando hay un partido de fútbol “está todo colapsado” y “no hay lanzaderas ni sistemas alternativos”, un problema, que a su juicio, agravaría el nuevo estadio. De hecho, se muestra favorable al plan que maneja el Betis de buscar bolsas de aparcamiento fuera de Heliópolis y plantear servicios de autobuses desde allí.

Al mismo tiempo, argumenta que solucionar el problema del botellón alojando al público durante las previas en las zonas de restauración del estadio es “una quimera”.

Por encima de todo, su principal preocupación es la movilidad. La zona es una “ratonera”, asegura, y el proyecto, a su juicio, no ofrece soluciones. Paralelamente, afirma que el club debería “hacer una contraprestación por el tema del terreno público”, pero está todo “en el aire”.

"El barrio se colapsa"

Mientras tanto, desde la Asociación Foro Heliópolis, cuyo representante prefiere mantenerse en el anonimato, afirman que “el temor de los vecinos” por la afectación al barrio “no ha desaparecido en absoluto”. De hecho, aseguran que el Betis no está contando con la opinión de los residentes.

“Cuando aqui hay un partido de fútbol, el barrio se colapsa. Los servicios públicos dejan de funcionar. El día que juega el Betis, no tengo autobús para ir al centro”, lamenta.

Respecto al botellón, también considera que el estadio no va a solucionar los problemas y propone que el Betis aloje a ese público en la Ciudad Deportiva. Por su parte, considera muy exiguas las 400 plazas de aparcamientos que se ubicarán en el edificio anexo, teniendo en cuenta las necesidades de la zona.

Las obras comienzan en 2025

Pese a las molestias de los vecinos, el nuevo Benito Villamarín sigue su curso. El Betis espera presentar el proyecto básico en junio. Las obras comenzarán en el primer trimestre de 2025. Ahí el club se trasladará a La Cartuja, donde jugará sus partidos hasta 2027, año en el que estaría terminado el estadio.

La entidad verdiblanca, tal como planteó en un desayuno informativo en el que estuvo presente El ESPAÑOL, defiende que las zonas de restauración del estadio contribuirían a solucionar el problema del botellón, una cuestión para la que siempre ha tratado de aportar soluciones, según dice.

Asimismo, considera que la movilidad no se verá afectada, ya que el estadio mantendrá el aforo. Además, ofrecerá 400 plazas de aparcamiento en el edifico anexo, gestionadas por un operador privado. También trabaja con el Ayuntamiento para buscar nuevas bolsas y plantear lanzaderas de autobuses.

Recreación aérea del proyecto de nuevo Benito Villamarín. Real Betis

Del mismo modo, cree que las zonas de restauración escalonarán la marcha de los aficionados y reducirán atascos. En cuanto a la cesión de 3.000 metros cuadrados de equipamientos públicos a la que le obliga el convenio firmado con el Ayuntamiento, están abiertos a distribuirlos más allá de la explanada para atender las necesidades del barrio. Además, liberarían 2.000 metros cuadrados con el retirado del vallado en el estadio.

No obstante, el proyecto sigue sin convencer a las asociaciones, que exigen soluciones concretas antes de poner en marcha la obra. Además de las mencionadas, han planteado alegaciones otras cuatro entidades vecinales como son Los Andes, Pedro Salvador, Puerto de Sevilla y Siete Calles.