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El personal de servicio de Isak Andic declaró ante los Mossos d'Esquadra que el fundador de Mango y su hijo Jonathan nunca salían juntos a caminar. La afirmación, recogida en el último auto de la jueza de Martorell que investiga la muerte del empresario, contradice el extremo sostenido por Jonathan Andic en sede policial de que era habitual que padre e hijo hicieran excursiones juntos.

La resolución judicial va más allá. Según el auto, los investigadores analizaron los últimos diez años de conversaciones entre Isak y Jonathan Andic y sólo encontraron una propuesta para salir a caminar: la del 14 de diciembre de 2024, el día en que el empresario murió tras precipitarse en una zona próxima a las cuevas del Salnitre, en Collbató.

Ese es uno de los indicios que los Mossos han puesto sobre la mesa para seguir estrechando el foco sobre Jonathan Andic. La jueza recoge que la propuesta de excursión no se produjo dos semanas antes, como él manifestó inicialmente, sino el 9 de diciembre, apenas cinco días antes de la caída. La hora planteada era, además, las 7.15 de la mañana, una franja en la que en invierno todavía es de noche.

Isak Andic y su hijo Jonathan durante una presentación de la marca. Archivo.

Los investigadores también han revisado los movimientos previos de Jonathan por la zona. Él declaró que conocía la ruta porque se la habían explicado unos amigos y que la había realizado hasta en cuatro ocasiones. Sin embargo, los lectores de matrículas sólo detectaron su vehículo en Collbató en tres fechas concretas: el 7 de diciembre, el 10 de diciembre y el propio día de la muerte de Isak, el 14 de diciembre.

"Tres versiones"

El auto recoge además varias contradicciones sobre el momento exacto de la caída. En una primera declaración, Jonathan sostuvo que caminaba tres o cuatro metros por delante de su padre porque Isak iba haciendo fotos. Los investigadores consideran que ese extremo no encaja con los datos del móvil del empresario: la última fotografía fue tomada a las 12.17.20 horas, mientras que la caída se produjo, según la Unidad Central de Informática Forense, entre las 12.28.20 y las 12.28.26.

En otra declaración, Jonathan afirmó que escuchó un ruido de rocas y vio caer "un bulto". En la llamada al SEM, según recoge la resolución, dijo que vio caer a su padre y que éste gritaba. La jueza califica esas explicaciones como "tres versiones completamente contradictorias".

Otro de los elementos señalados por los Mossos es lo ocurrido justo después de la precipitación. Según el informe informático citado en el auto, Jonathan realizó la primera llamada 4 minutos y 34 segundos después de la caída. No llamó a su padre en ningún momento tras el suceso. Primero telefoneó a Estefanía Knuth, pareja sentimental de Isak Andic, y después contactó con el 112.

La jueza mantiene abierta la investigación al considerar que existen indicios suficientes para continuar las diligencias centradas en Jonathan Andic. Entre ellos cita la mala relación entre padre e hijo, un posible móvil económico vinculado a la fundación que Isak quería crear, los desplazamientos previos a Collbató, las distintas versiones ofrecidas sobre la caída y la posibilidad de que intervinieran terceras personas.