"Le hemos quitado el teléfono y las redes. No queremos que pueda contactar con él".
La frase la pronuncia el padre de la víctima con la voz todavía quebrada, apenas unas horas después de conocer que Ramón Paso ha quedado en libertad sin medidas cautelares.
Según un teletipo de la Agencia EFE publicado la tarde de este martes, el juez del Juzgado de Violencia contra la Infancia y Adolescencia de Madrid ha acordado dejar en libertad al dramaturgo después de ser detenido el pasado sábado como presunto autor de una agresión sexual a una menor.
El padre de la joven ha explicado en exclusiva a EL ESPAÑOL que la familia vive desde entonces en una mezcla de "shock", miedo y culpa por haber confiado durante años en Paso pese a las denuncias previas por delitos de agresión sexual que ya pesaban sobre él.
"Le creímos todo. Era nuestro amigo desde hacía muchísimo tiempo", admite.
Ahora, asegura, permanecen "muy pendientes" y "vigilando" a su hija para evitar cualquier posible contacto con el dramaturgo.
"No sabemos cómo gestionar esto. Tenemos claro que ella es la víctima", lamenta.
"La estaba consolando"
Según las diligencias del caso a las que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, un hombre y una mujer estaban paseando cuando se encontraron a una menor sentada en el "regazo" de un varón —que resultó ser Ramón Paso— mientras este le realizaba "tocamientos de carácter sexualizado".
La pareja relató a la policía que el varón se encontraba "acariciando los muslos y la zona de las nalgas" de la niña, así como "dándole besos por la zona del hombro y del cuello".
Así lo hizo hasta que se percató que les estaban observando. En ese momento se levantaron del banco donde estaban sentados dispuestos a irse.
Fue entonces cuando los testigos fueron corriendo a dar el aviso la policía.
A la altura de la calle Alcalá con Paseo del Prado la pareja detuvo un vehículo policial para informar de lo que habían visto.
Los agentes no dudaron en seguir a Paso y a la menor mientras los observaban alejarse "de la mano" frente al Banco de España.
Cuando les dieron el alto y le preguntaron al dramaturgo por la relación que mantenía con la menor, este se justificó diciendo era "su profesor de teatro" y "amigo de la familia".
No mentía. Justificó los tocamientos explicando que solo "estaba consolando" a la menor porque "había tenido un problema con un compañero del colegio" y que le iba a "comprar un libro" para que se alegrara.
Esto la menor lo confirmó a los agentes.
Sin ni siquiera ser preguntado, justificó que la víctima estuviera en su regazo explicando que llevaba "shorts blancos" y "no quería que se manchase".
Cuando le preguntaron a la víctima acerca de los tocamientos, ella normalizó la situación "corroborando que la estaba consolando".
En ese momento, los agentes tomaron la decisión de detener a Paso.
Según consta en el atestado policial, durante el cacheo personal realizado tras la detención los agentes localizaron varios tickets de una farmacia en los que figuraban mediciones de peso y estatura de la menor tomadas alrededor de las 13:30 horas.
La Policía sospecha que ambos podrían haber permanecido juntos desde ese momento hasta que se produjo el arresto a las 19:30.
Ese hallazgo, además, coincide con el relato aportado por varias de las denunciantes de la causa abierta contra el dramaturgo en 2024.
La coincidencia está en que el director teatral controlaba de forma obsesiva el aspecto físico de algunas jóvenes: les imponía dietas, vigilaba su peso y llegaba a advertirles de que podían "romper el vestuario" si engordaban.
Esto hace sospechar de que la estrategia con la menor era la misma.
"Muy pendientes"
"Estamos en 'shock'. Sé perfectamente que mi hija es la víctima", declara a este medio el padre de la víctima.
El día de la detención de Paso, el progenitor aseguró que "no tenía conocimiento de que su hija se encontrase con él" ya que les había dicho que se encontraba "en el cumpleaños de una amiga".
La familia era amiga desde hace décadas de Paso y declaran que nunca imaginaron que esto podía pasar.
Ahora están "muy pendientes" y "vigilando" a la menor. El padre explica que le han quitado "el teléfono y las redes" para que el dramaturgo no pueda contactar con ella en ningún caso.
Los agentes intervinieron el teléfono móvil de Ramón Paso, que quedó incorporado a la investigación abierta por la UFAM para analizar las comunicaciones mantenidas con la menor y reconstruir lo ocurrido durante las horas previas a la detención.
El dispositivo le fue probablemente devuelto tras quedar en libertad, ya que sus redes sociales aparecen desde ayer "en privado".
Antes del avance que ha dado esta tarde la Agencia EFE sobre la puesta en libertad de Paso, la familia se mostraba "preocupada" porque nadie les decía "nada en concreto, solo especulaciones" sobre la posibilidad de que el agresor hubiera salido de prisión.
"Ayer intentamos informarnos de si seguía detenido o no, pero nadie nos lo ha confirmado", explica
La escena descrita por los testigos no sólo acabó con la detención de Paso, también destrozó la confianza depositada en él por parte de la familia durante décadas.
Lecturas dramatizadas
La víctima ha participado hasta este mismo mes de mayo en el reparto de las lecturas dramatizadas de las obras teatrales que Paso adaptaba para ser representadas en La LiVrería, perteneciente a Éride Ediciones, en la calle Espronceda número 5 de Madrid.
Estas actividades —casi clandestinas— las realizaba al margen de los grandes teatros donde antes presumía de representar sus obras.
Antes, sus piezas teatrales aparecían en carteles y marquesinas. Desde 2024 su trabajo solo aparece publicado en sus redes sociales y en el diario Prensa Social.
La razón: hace dos años fue denunciado por 14 alumnas de su compañía teatral, Paso Azorín, acusado de una serie de delitos de agresión sexual —algunos de carácter continuado—, acoso, maltrato y coacciones.
Sin embargo, nunca fue detenido. Ni inhabilitado. Ni controlado.
Según ha podido saber este periódico por fuentes cercanas al caso, el proceso continúa en fase de instrucción.
Los hechos denunciados se produjeron entre 2018 y 2023 y, pesar de contar con pruebas documentales, declaraciones, informes periciales de parte e informes psicológicos, el proceso es lento.
Tras unos días en prisión preventiva por haber sido descubierto abusando de una menor en pleno centro de Madrid, hoy Ramón Paso vuelve a las calles.
Algunas de ellas llevan tiempo denunciado a este periódico el impacto de "la lentitud de la Justicia" que hace que sientan "miedo a salir a la calle", "ansiedad" e "insomnio" por la posibilidad de cruzarse con su agresor, que nunca llegó a ser detenido cuando le denunciaron.
Con este nuevo delito, se exigirá la inhabilitación de Paso de todo trabajo relacionado con las artes escénicas y en contacto con menores y la retirada de su pasaporte.
Es complicado que esta nueva agresión de Ramón Paso pille por sorpresa si tenemos en cuenta que en los castings siempre buscaba el mismo perfil de actriz: de aspecto aniñado, "misteriosa, con un punto oscuro, con ternura e indefensión".
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Sin embargo, para la familia de la víctima sí fue una sorpresa y así lo han relatado a este periódico. Quizás es que nunca pudieron imaginar hasta dónde podría llegar.
Compañía Paso Azorín
Ramón Fernández Paso (Madrid, 1976) pasó su infancia entre camerinos, acompañando a las funciones a su madre, la actriz Paloma Paso Jardiel.
Pese a la disconformidad de ella acabó convirtiéndose en dramaturgo y director de escena de comedias de enredo, como ya hicieron 50 años antes su abuelo, Alfonso Paso, y su bisabuelo, Enrique Jardiel Poncela.
En 2012 fundó la compañía teatral Paso Azorín, junto a Ana Azorín, donde durante años se encubrieron supuestamente comportamientos "inadecuados" con las jóvenes que llegaban a Madrid con el único sueño de ser actrices y tratando de encontrar una oportunidad en el mundo del teatro.
Esta compañía sufriría un golpe irreparable cuando, una semana después del estreno de la obra Jardiel enamorado, protagonizada por Pepe Viyuela, 14 de sus alumnas presentaran sus denuncias culpando a Paso e implicando a sus socias.
Ante estos hechos, las mujeres del equipo de la compañía Paso Azorín Teatro emitieron un comunicado en la cuenta de Instagram de Ángela Peirat, su "apoyo a Ramón Paso" y requiriendo, entre otras cosas, "la máxima discreción y el respeto a la presunción de inocencia"
El comunicado estaba firmado por las tres socias y productoras de la compañía —Ana Azorín, Inés Kerzan y Ángela Peirat— y por dos ayudantes de producción —Ainhoa Quintana y Sandra Pedrazdecker—, que continúan trabajando con él en la actualidad.
Mientras la investigación sigue abierta y las denunciantes anteriores continúan esperando avances judiciales, Ramón Paso ha vuelto a quedar en libertad.
La familia de la menor asegura que ahora sólo piensa en proteger a su hija y quienes ya le denunciaron años atrás observan el caso con una mezcla de rabia y agotamiento: sienten que la historia que intentaron contar entonces acaba de repetirse otra vez.
