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Andrés salió de los juzgados condenado por maltratar a su expareja Erica. 24 horas después, cogió un cuchillo y la mató.

A la vista de todos. A plena luz del día. Eran las tres de la tarde. Ningún pudor o remordimiento.

Con la misma sangre fría que cometió el horrendo crimen, se acercó a una fuente de la plaza de Tordesillas, donde sucedieron los hechos en Figueres (Gerona), y trató de quitarse los restos de sangre.

El presunto agresor fue detenido por los Mossos d’Esquadra minutos después del ataque ocurrido en plena plaza Josep Tarradellas, en Figueres.

Orden de alejamiento fallida

Él se frotaba las manos mientras ella yacía muerta en el suelo. Tenía una orden de alejamiento sobre ella, pero eso no impidió cumplir su promesa: matarla.

Ante la incredulidad de la escena, los vecinos y comerciantes de la zona, alertados por los gritos de la víctima, se aproximaron al agresor para darle una paliza.

Erica tenía solo 32 años y estaba a punto de cumplir los 33. Nació en Honduras y era vecina de Figueres. Además, según Diario de Gerona, también se hacía llamar Kimberli.

Ella puso una orden de alejamiento sobre él. De hecho, el día antes de matarla, Andrés aceptó una pena de seis meses de prisión y una orden de alejamiento de cuatro meses.

Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña confirman a EL ESPAÑOL que se celebró un juicio rápido en la plaza 7 de la sección de Instrucción del Tribunal de instancia de Figueres con competencias en materia de violencia sobre la mujer.

Andrés Roché, español de 48 años y nacido en el municipio de Ripoll pero afincado en Figueres. El individuo es un viejo conocido por las autoridades.

Según publica El Caso, ya había agredido en numerosas ocasiones a su expareja Erica.

A pesar de la orden de alejamiento y de la ristra de antecedentes que pesan sobre él, al ser condenado el pasado lunes fue puesto en libertad.

Por su parte, el Gobierno de la Generalidad ha condenado el asesinato, que se ha convertido en el tercer feminicidio ocurrido en Cataluña en lo que va de año.

Desde 2012, cuando se empezaron a recoger datos oficiales sobre estos casos, se han producido en Cataluña 162 asesinatos, de los que 152 corresponden a mujeres y 10 a niños y adolescentes muertos en el marco de las violencias machistas.

Además, más de un centenar de niños han quedado huérfanos por este tipo de violencia en la última década.

El Departamento de Igualdad ha hecho un llamamiento a "sumar esfuerzos desde todos los ámbitos de la sociedad para acabar con las violencias machistas en todas sus formas".

"No seremos una sociedad libre hasta que las mujeres no tengan plenamente garantizado el derecho a vivir libres de violencias machistas", ha asegurado.