Mariano Gutiérrez Lois, de 52 años y fiel seguidor del Racing de Santander, acudía al estadio de El Sardinero a ver a su equipo. Como solía hacer. No se perdía un solo partido.
Apenas un kilómetro separaba a Mariano de su templo del fútbol. Sin embargo, la plaza Simón Cabarga fue testigo mudo de su muerte a manos de otro aficionado al fútbol.
Gutiérrez Lois, santanderino y fiel forofo del Racing, se topó con un hincha del Albacete Balompié a la altura de la citada ubicación. Allí, tuvieron una discusión que terminó con la muerte de Mariano. Este se golpeó con una alcantarilla que sobresalía.
Gutiérrez Lois, en una imagen más actual.
Stoichkov como ídolo
Según ha podido saber EL ESPAÑOL, el presunto autor de los hechos es otro hombre natural de Santander y portaba una camiseta del Albacete, dado que en la tarde del pasado sábado ambos clubes disputaron un encuentro en la capital cántabra.
Gutiérrez Lois, la víctima, tenía esposa, María, y un hijo, Daniel. Pasó su adolescencia en el barrio santanderino de Cazoña.
El fútbol estuvo siempre presente en su vida, ya que el exjugador búlgaro Hristo Stoichkov era el ídolo de su juventud.
Pertenecía a la peña racinguista Besaya Verdiblanca. Han publicado un mensaje en su perfil de X mostrando sus condolencias.
Otra peña del Racing, San José 1913, también da el pésame a la familia: "Este año festejaremos por ti el ascenso y brindaremos a tu salud. Te queremos".
Y, por su parte, el propio Racing de Santander, el club de sus amores, también ha emitido un comunicado sobre su muerte: "Ayer perdimos algo mucho más importante que un partido, perdimos a uno de los nuestros, Mariano Gutiérrez Lois, abonado del club, fallecido cuando se dirigía a los Campos de Sport.".
Herida en la cabeza
El Centro Inteligente de Mando, Comunicación y Control (CIMACC) 091 de Santander recibió una alerta sobre las 16:00 horas del pasado sábado 22 de marzo en la que informaba de una agresión en la capital cántabra.
De forma inmediata, se personaron en el lugar de los hechos los agentes de la Policía Nacional. Allí, había dos varones que estaban asistiendo a otro, que estaba tumbado con una herida sangrante en la cabeza. Era Mariano.
Zona exterior de El Sardinero, el estadio del Racing de Santander.
Momentos después, fueron a la zona los servicios de emergencias y prestaron asistencia al cántabro de 52 años. El hombre fue trasladado al Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.
Llegó con vida al centro hospitalario a pesar de la agresión sufrida y el posterior golpe en la cabeza con la alcantarilla. Fue acompañado de sus amigos y familiares. Pero a las pocas horas falleció.
Detenido en el lugar
Los agentes de la Policía Nacional localizaron y detuvieron en el lugar al presunto autor de los hechos. Fue trasladado a dependencias policiales, abriéndose una investigación a partir de esos instantes para tratar de esclarecer lo ocurrido.
Lo sucedido también ha sido trasladado a la Oficina Nacional de Deportes, dependiente de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional.
Lugar donde sucedieron los hechos. En la parte baja de la imagen, se aprecia ligeramente la alcantarilla con la que se golpearía Mariano.
El detenido, según publica El Diario Montañés, trabajó en las categorías inferiores del Albacete Balompié.
El apresado pasa hoy a disposición judicial. La plaza nº 2 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Santander, en funciones de guardia, se ha hecho cargo de la investigación.
Hundimiento del puente
La capital cántabra ya fue hace escasas semanas testigo mudo de otra tragedia que azotó la ciudad. Seis jóvenes murieron tras el hundimiento de una pasarela en la playa de El Bocal.
Ellos eran Elena, Lluna, Lucía, Eunate, Celia y Xabi.
Los seis alumnos del CIFP La Granja que murieron el 3 de marzo cuando cruzaban la pasarela de la playa de El Bocal.
Caminaban por la pasarela siete jóvenes. Ainara también estaba. Sin embargo, ella resultó herida. "Al asomarme noté que el puente se movía y se lo comenté al resto", dijo la chica.
"Desde allí solo pude ver a mi amigo Xabi, que sangraba por la cabeza", declaró, de forma desgarradora, a la Policía Nacional.
Los siete jóvenes, todos estudiantes del centro de formación profesional La Granja de Las Heras, paseaban el pasado 3 de marzo por una pasarela en la zona costera de El Bocal (Santander) cuando esta cedió.
La pasarela de El Bocal se convirtió en un tobogán mortal para los seis estudiantes porque cedió la tornillería.
Realizaban una ruta por la zona al finalizar sus clases. Estaban celebrando sus espléndidas notas y sus destinos europeos de Erasmus.
Comieron en el instituto en cuestión y tras la comida se marcharon a pasear por Santander.
Agente investigada
Las causas de la tragedia aún están por dilucidar. Por su parte, la alcaldesa de Santander, Gema Igual, sostuvo que "habrá que confirmar en primer lugar si ha sido por el mantenimiento o por la construcción de la estructura".
Según publica El Diario Montañés, el proyecto inicial no coincide con el que finalmente se construyó.
Asimismo, ha reiterado que la cadena de comunicación de la Policía Local "falló", ya que la juez del caso cita el próximo 27 de marzo en calidad de investigada a la agente municipal que recibió el aviso del estado de la pasarela un día antes de la tragedia
