Juan García-Gallardo, exvidepresidente de Vox en Castilla y León, es muy minucioso con las fechas y los números. Tanto, que los recuerda: abandonó Vox el 3 de febrero de 2025. "Por San Blas, la cigüeña verás", dice el refranero español en referencia al santo de ese día del calendario.
En el caso de Vox, ni las cigüeñas ni San Blas han supuesto un anticipo de la primavera. Tras los resultados en los comicios de Aragón y Extremadura, llegó cierta desinflada en Castilla y León, en paralelo a las expulsiones de Javier Ortega Smith y José Ángel Antelo, exportavoces en el Ayuntamiento de Madrid y la Asamblea de Murcia.
El colofón ha sido García Gallardo, quien ha hablado tras los resultados de CyL. Se decidió a hacerlo públicamente y a cara descubierta el 18 de marzo. El día de su cumpleaños. Contó en una entrevista que la mujer de Santiago Abascal, Lidia Bedman, percibe una remuneración anual de 63.000 euros a través de un proveedor del partido.
Esto ocurre, presuntamente, desde 2019. Bedman, hoy influencer de moda en Instagram, es licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas y posteriormente realizó dos másteres. Uno en Comunicación y otro en Márketing de moda y belleza.
Su vínculo con el líder de Vox se inició mucho, mucho antes de que se convirtiera en el líder de la formación política.
Tanto, que muchos indican que fue la mano que mece la cuna y que su papel fue tan decisivo que propició que Abascal se hiciera con las riendas de Vox.
En diciembre de 2013, el exdirigente del PP y entonces vicepresidente del Parlamento Europeo, Alejo Vidal -Quadras funda un nuevo partido político. No lo hizo solo. Entre sus acompañantes, Santiago Abascal, quien entonces preside la Fundación para la Defensa de la Nación Española, (DENAES) tras su paso por la política vasca de la mano del PP.
DENAES, dependiente de la Comunidad de Madrid presidida por Esperanza Aguirre, fue disuelta por Santiago Abascal el mismo día en el que registraron a Vox como partido.
En su libro 'Soy Macarena', la exdirigente de la formación, Macarena Olona, narra que Santiago Abascal y Javier Ortega Smith habían "acuchillado a Vidal-Quadras por la espalda para robarle el partido en 2014".
Porque Santiago Abascal, "cuando dejó el PP, fue a pedirle ayuda a Alejo y este le puso un sueldo de 6.000 euros mensuales y le hizo secretario general de ese primer Vox".
Lidia Bedman, entonces novia de Abascal, comenzó a trabajar para Vidal-Quadras como secretaria y encargada de redes sociales en la oficina que tenían abierta en la calle Diego de León. Según la publicación de Olona, a Santiago Abascal, "le filtró información sensible que ayudó a Ortega y a Santi para ir poco a poco tejiendo su traición".
Alejo Vidal-Quadras cuenta a EL ESPAÑOL que "en esa época, empezábamos a poner en marcha el proyecto y había que sostener la estructura. Y recuerdo que la contraté, con un sueldo modesto y con cargo a mis fondos de asistencia del Parlamento Europeo. Estuvo 5 o 6 meses".
-Pregunta.- ¿Cómo fue que la conoció y la contrató?
-Respuesta.- Me la presentó Santi. Me la recomendó él.
El primer reto de la formación fue concurrir a las elecciones europeas de mayo de 2014 con Vidal-Quadras como candidato. "Era jovencita, muy agradable. Tampoco tengo muchos recuerdos de ella porque estuvo poco tiempo", rememora. Para entonces, Abascal y Bedman ya habían sido padres de su primera hija y llevaban años como pareja.
Con Bedman dentro, "lo que hicieron los dos [Abascal y Ortega-Smith] fue boicotear la campaña del entonces líder para las elecciones europeas", recoge Macarena Olona, quien llega a tildar al líder de Vox como 'Bruto de Vidal-Quadras'.
Lo hace refiriéndose a Bruto, cuyo papel selló para la historia los idus de marzo para referirse tanto a las traiciones como a la fecha del asesinato de Julio César.
Junto con Ortega-Smith [ahora purgado, pese a que incluso es padrino de uno de los hijos que Abascal tiene con Bedman] le levantaron el partido, asegura en su libro.
Lo hicieron "llamando provincia por provincia, consiguiendo crear el caldo de cultivo para que cuando Alejo se quedó fuera del Parlamento europeo por pocos votos, tener solo que darle un toque en la espalda y tirarlo por el barranco".
-P.- Sobre esto que recoge Macarena Olona en su libro de aquella época, ¿Se dio usted cuenta?
-R.- No me consta... O no tuve consciencia de ello.
La bomba
Juan García Gallardo, luego de ser obligado a romper el pacto de gobierno de Castilla y León en julio de 2024, se desayunó, como muchos, la publicación de enero de 2025 de El Confidencial: Bedman estaba cobrando 63.000 euros de la Editorial Ivat SL, perteneciente al grupo Intereconomía. Supuestamente, por realizar servicios de consultoría de redes sociales y marketing al proveedor habitual de Vox.
Entonces, todo eran comentarios "por lo bajini", sostiene una fuente consultada, porque Vox "es como una secta". Otra advierte que tras aquella noticia "Vox gestionó bien la comunicación, porque no trascendió más allá. Y los periodistas no hicieron su trabajo".
El shock ha sido mucho mayor un año después. Una bomba, lanzada en la semana en la que García Gallardo se ha convertido en el primer dirigente que ha hablado de ello públicamente y en distintos medios, para criticarlo.
En Vox “si discrepas, te expulsan”, ha aseverado el exvicepresidente de Castilla y León en alusión a las salidas sucesivas: Macarena Olona, Iván Espinosa de los Monteros, Rocío Monasterio, Víctor Sánchez del Real, Rubén Manso, Juan Luis Steegmann o la eurodiputada Mazaly Aguilar, quien rompió con Vox en 2024, al abandonar el partido sus consignas liberales.
En septiembre de 2014, Santiago Abascal se hace con la presidencia del partido. Es la época en la que comienza a dar mítines a pie de calle, subido a un banco. Ella concurrió en 2015 en las listas de Vox a la Asamblea de Madrid, y a partir de ahí "se dejaba ver muy poco".
Estaba ya "con la niña primera, muy pequeña, en el carrito. Iba a muy pocos sitios, era muy discreta, y encantadora. Se ponía en segundas filas y no era aún influencer ni nada por el estilo. Luego se casaron, en 2018", cuenta una exmiembro del partido.
La marca personal
En esos años fue cuando la mujer de Abascal comienza a trabajarse su marca personal en Instagram, hasta alcanzar unos 160.000 seguidores. Llegó a trabajar con L’Oreal, Clinique, Primark, Garnier, Día, Carrefour o Galletas Dinosaurus.
A raíz de casarse se le cayeron muchas de estas colaboraciones. A los 6 días de que Vox consiguiera 52 escaños en las elecciones generales de 2019, concedió una entrevista en la que detallaba que, como autónoma, "antes trabajaba con muchas empresas y muy variadas".
Pero a partir de las elecciones andaluzas "me eliminaron los contratos y pidieron borrar publicaciones porque no querían tener que ver con la política. Yo no hago política", indicó.
"Yo sí sé lo que es que se me excluya de contratos profesionales por ser 'mujer de' y no Lidia Bedman. Pero esto no es machista ¿verdad?"
En realidad, no perdió los contratos por ser 'mujer de'. Santiago de Mollinedo, de la consultora Personality Media, una de las principales agencias de marketing digital con presencia internacional, indica a EL ESPAÑOL que, en términos generales, "las marcas más relevantes buscan una comunicación lo más lejana posible a cualquier problema o circunstancia que pueda afectar a su imagen". Y la política, sea del arco ideológico que sea, lo es.
"Ya sean con Hacienda, problemas personales, declaraciones religiosas y por supuesto declaraciones políticas... son líneas rojas que muchas marcas con experiencia no dejan pasar, pero no por apreciaciones personales, sino por indicaciones que tiene el grupo a nivel global".
Lidia Bedman, en una publicación de la tienda de la hermana de Santiago Abascal.
Además, subraya que "más sorprendente aún, por algunos casos que ya hemos analizado en el pasado, es que la propia pareja del político vea como su imagen de cara al consumidor cambia y comienza a polarizar, por el mero hecho de ser su pareja y sin necesidad de que ella misma se haya pronunciado a ese respecto".
Un peso pesado de Vox, que pide anonimato, abunda a este periódico que "la realidad es que ella no tenía ningún cliente serio: recibía sobre todo pagos en especie, como productos, o algún fin de semana gratis. Ingresos, pocos o ninguno".
Así, Santiago de Mollinedo explica que las marcas de mayor experiencia "saben en qué momento y con qué intensidad pueden acercarse a determinados personajes públicos con una imagen más o menos delicada: no es lo mismo que te inviten a un desfile o un evento, que sea embajadora de la marca durante todo el año".
Coincidencia
Coincide así, en el tiempo, la pérdida de ingresos que denunciaba Bedman en 2019 con comenzar a cobrar de la editorial. La primera factura, enviada el 10 de septiembre de 2019, fue de 10.000 euros más IVA (10.600 euros) por trabajos realizados en julio y agosto.
A partir de ahí, las facturas se repiten de forma bimestral hasta alcanzar unos 63.600 euros al año, lo que supone alrededor del 26,7% de los ingresos totales de la editorial en 2023.
Editorial Ivat SL realizó en enero de 2025 un cambio de administrador. Ha recaído en manos de Miguel Menéndez Piñar, nieto de Blas Piñar. La empresa es parte del grupo Intereconomía, trampolín mediático de Vox en sus inicios. De hecho, el sello fue creado por Gabriel Ariza, asesor de Abascal e hijo de Julio Ariza, fundador del grupo.
Asimismo, Gabriel Ariza es la figura al frente de la firma de consultoría política Tizona Comunicación SL, de la que Vox es cliente desde 2019. Todas comparten dirección en la madrileña calle Nicasio Gallego.
Juan García-Gallardo cuestiona además si los servicios son reales o solo aparentes y si el precio se ajusta al mercado. Bedman, según ha podido saber El ESPAÑOL ha trabajado gestionando las redes sociales de 'Bibliotheca Homo Legens' una editorial perteneciente al entramado empresarial.
En concreto, lo ha reconocido la misma editorial en un mensaje publicado en la cuenta de X, advirtiendo que como experta, Lidia Bedman había colaborado en el desarrollo integral del plan de comunicación de la editorial, y advertían de que se reservaban su derecho a emprender acciones legales.
El exdirigente autonómico de la formación advierte que en Vox “hay muchísima gente con dedicación plena” que elabora informes y argumentarios “con sueldos de miseria”, mientras “con estupor” ven que “la mujer del presidente del partido” estaría cobrando esos 60.000 euros.
El exvicepresidente autonómico llega a hablar incluso de un "tercer sueldo" de Abascal canalizado por esa vía.
Además, señaló esta semana que no ha suscrito el manifiesto promovido por el exportavoz parlamentario Iván Espinosa de los Monteros junto a otros excargos, aunque expresó que "sería muy positivo para el partido celebrar un congreso extraordinario en el que se aclaren varias cuestiones”.
Sus declaraciones han disparado exponencialmente la crisis interna: Vox le ha abierto expediente y la dirección ha llegado a calificar de "calumnias" sus acusaciones.
Por su parte, Bedman también ha respondido en sus redes sociales con un comunicado. "No he facturado nunca al Grupo Intereconomía", asevera. Pero no ha manifestado nada sobre Editorial Ivat SL ni tampoco sobre Bibliotheca Homo Legens.
"Santiago Abascal sabe lo que está haciendo mal porque si no, no lo habría ocultado", aseveran otras fuentes consultadas. "Lo de Lidia no lo sabía nadie del Comité Ejecutivo Nacional".
El dinero, abundan, "entra en el partido y lo distribuyen entre empresas, fundaciones, como Disenso, y la escuela de formación que llevan los Ariza y Kiko Méndez-Monasterio: viven de Vox y Vox solo contrata con ellos".
Así, "este entramado contrata a Lidia, que es buena chica y discreta. Lo grave es que se lo están pagando a la mujer de Santiago, que se lo está llevando crudo y nunca lo contaron. A mí lo que me choca es que Pedro Sánchez, que lo sabe desde enero de 2025, no le conteste con este tema cuando critica a Begoña Gómez. Lo que creo es que no lo hace porque está engordando a Vox".
Desde la consultora Personality Media sostienen que, con el número de seguidores actuales de Lidia Bedman (239.000), su caché por publicación rondaría "muy posiblemente" los 1.200 o 1.800 euros por publicación.
Desde aquel 2019, cuando la abandonaron muchas marcas, destaca una marca de calzado de la que es embajadora. Tiene pocas colaboraciones más, aunque sí asiste a eventos, y aparece de vez en cuando con prendas de tienda de moda de la hermana de su cuñada y su suegra en Amurrio: Modas Abascal. También aparece con bolsos y cinturones de la marca Loewe, así como con prendas "de fabricación española".
Además, Bedman no está de alta en el Registro Estatal de Prestadores del Servicio de Comunicación Audiovisual, conocido como 'registro de influencers', que puede consultarse de manera pública.
Santiago de Mollinedo advierte que "debe ser mucho más cuidadosa con sus publicaciones, y en caso de que el contenido tenga algún tipo de contraprestación con alguna marca, debe indicar de forma clara que se trata de un contenido publicitario, pues ya las Administraciones públicas están tomando partido en forma de reclamaciones en contra de este tipo de acciones. Y las sanciones van a ser relevantes".
