Corría el mes de agosto de 2016, cuando la Demarcación de Costas en Cantabria avaló con su firma el siguiente proyecto: "Finalización de la senda peatonal entre el Faro de Cabo Mayor hasta la Virgen del Mar".
El documento recoge que "siendo el promotor el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación", su "autor" es José Antonio Osorio, jefe de la Demarcación de Costas e ingeniero de caminos, canales y puertos, fijando un plazo de 4 meses para ejecutar las obras con un presupuesto de 398.588 euros.
El resultado del proyecto ya se conoce, diez años después no se ejecutó, y el martes 3 de marzo se vino abajo la pasarela de la playa de El Bocal, acabando con la vida de seis estudiantes brillantes del CIFP La Granja, de entre 19 y 22 años: Elena (Guadalajara); Lucía (Cantabria); Celia (País Vasco); Xabi (Vizcaya); Llunea (Almería) y Eunate (País Vasco).
EL ESPAÑOL ha analizado este proyecto de finalización de la senda costera con dos ingenieros de Santander, uno de ellos con experiencia como perito judicial, y el primer punto que les llama la atención figura en la página 98 donde se alude al Plan de Sendas y Caminos Litorales -un decreto del Gobierno de Cantabria del año 2010-.
“Artículo 18. Pasarelas 1. Los proyectos de caminos o sendas evitarán la inclusión de pasarelas".
Pero este proyecto no incluía su demolición, a pesar de que Costas tuvo que paralizar la senda costera en 2014, a causa de las protestas vecinales, y de que este documento recoge una petición clara de la Asamblea en Defensa de la Senda Costera (ADSC): "Por su parte, la ADSC plantea la retirada de todos los miradores y pasarelas".
Una de las pasarelas del proyecto de la Demarcación de Costas de 2016, cuya demolición reclamaba la Asamblea en Defensa de la Senda Costera (ADSC).
Esta petición expresa de la Asamblea en Defensa de la Senda Costera figura en la página 5 del proyecto donde también se recoge que el Ayuntamiento de Santander no pidió a Costas demoler esas pasarelas, entre las que se encuentra la de la tragedia de El Bocal. Todo ello, a pesar de las movilizaciones vecinales de 2014 contra el impacto que tenían las pasarelas, miradores y vallas en el entorno natural y el paisaje.
“El Ayuntamiento propone la retirada del mirador del campo de fútbol de Cueto y del mirador de madera del Bocal”, tal y como recoge literalmente el proyecto.
El documento firmado por el jefe de la Demarcación de Costas expone que “debe hacerse hincapié en que los miradores y pasarelas son una parte destacable del proyecto inicial, al que dedica un amplio apartado tanto en su memoria como en los planos”. Pero acaba incluyendo la eliminación de los miradores señalados por el Consistorio santanderino.
“Se acepta la propuesta municipal de retirada de los miradores del campo de tiro y del Bocal”. Tal actuación se concreta en la página 9: “Entre el punto kilométrico 0+900 y el punto kilométrico 1+1200, se procederá a la retirada del mirador situado en este tramo”. “Del punto kilométrico 3+700 a 4+460: Se retirará el mirador construido junto al pozo de bombeo del Instituto Español de Oceanografía (IEO)”.
Hugo Morán, secretario de estado de Medio Ambiente, y Gema Igual, alcaldesa de Santander, este miércoles, en la playa de El Bocal donde se ha producido la tragedia.
Estos ingenieros, con muchos años de trayectoria profesional, han analizado las 255 páginas del citado proyecto y se conocen el diseño de la pasarela de la tragedia porque la han atravesado varias veces. La conclusión técnica que alcanzan es que la Demarcación de Costas "no cumplió" el Decreto 51/2010 que regula el Plan Especial de la Red de Sendas y Caminos del Litoral.
"Costas llamaba al proyecto de 2016, de finalización de la senda costera, pero realmente era de desmontaje de gran parte de las estructuras que instaló para la restitución natural de la zona. Curiosamente, no quitó las pasarelas y tocaba quitarlas para cumplir el decreto de 2010".
"Hablan de desmontaje de vallas y miradores, citando el Campo de Tiro y El Bocal con sus nombres. Pero en El Bocal hay dos pasarelas y desmontaron el mirador y no desmontaron las pasarelas que aparecen citadas trece veces en el documento. En nuestra opinión, el proyecto no cumple el decreto del Plan Especial de la Red de Sendas, a pesar de que lo cita".
Este organismo que depende del Gobierno central sometió a un proceso de información pública el proyecto de finalización de la senda costera, del 27 de febrero de 2017 al 27 de marzo de 2017, haciendo constar una excepción entre los trabajos de desmontaje: "Se mantienen, sin embargo, tres pasarelas por motivos de seguridad".
Tal decisión podría achacarse a que el proyecto de marras que será analizado por la autoridad judicial que investiga la tragedia de El Bocal, también recoge esto: "En casos excepcionales, y motivado el interés de la actuación, se realizarán pasarelas peatonales con materiales preferentemente naturales y tipologías acordes al entorno en que se sitúan".
- ¿Cómo valoran la excepción que plasmaba Costas en su proyecto de 2016?
- Ingenieros: Imagínese que dejaron las pasarelas porque eran seguras, pues si era un proyecto de finalización de obra deberían haber motivado por qué dejaban las pasarelas sobre los acantilados y haber evaluado su mantenimiento y conservación, aportando fotografías de estas estructuras y una descripción del estado de sus anclajes. Lo tendría que haber descrito en el proyecto en un anejo y no lo hicieron.
Dos policías nacionales inspeccionando la pasarela de El Bocal donde murieron seis estudiantes y que el Ayuntamiento de Santander promocionó en Fitur.
- ¿Qué teoría tienen sobre la causa por la que se vino abajo la pasarela de El Bocal cuando la cruzaban seis estudiantes?
- Ingenieros: Hubo una rotura a cortadura por putrefacción de la madera y oxidación de los herrajes, es decir, de los componentes metálicos como la tornillería, por su exposición al ambiente marino y al efecto humedad-sequedad porque esa pasarela está en una zona expuesta al oleaje. Cerca se celebra un campeonato de surf, llamado la Vaca Gigante, con olas de nueve metros.
Lo que se ha caído es la plataforma, pero las vigas laterales y las barandillas están intactas: no han fallado. Lo que se ha caído como un tobogán es la plataforma que hay que pisar. Estamos prácticamente seguros de que no han puesto tornillería pasante, para atravesar las vigas, solo usaron tirafondos y escuadras. Encima, pusieron uno sí y otro no.
Tendrían que haber usado acero inoxidable de máxima calidad y tornillería pasante para atravesar las vigas, con tuerca y contratuerca. Esa pasarela debía estar anclada a la viga principal y la madera de la plataforma tendría que haber estado apoyada sobre las vigas. Pero pusieron la plataforma entre las vigas y cuando falló el herraje, cayó la plataforma.
El Ayuntamiento de Santander también queda señalado en este documento, a falta de lo que establezca el juzgado que asume la investigación. "La obra quedó abandona cuando la paralizaron en 2014, pero entró en servicio y si ocupas una obra, de forma tácita la estás recepcionando", según reflexionan estos dos ingenieros en base a su criterio técnico y a su dilatada experiencia profesional con otros proyectos.
De hecho, el Consistorio estuvo promocionando la senda costera el pasado enero en Fitur, con una imagen donde las olas rompen en un acantilado de El Bocal y una turista, pertrechada con una mochila, cruza una pasarela de madera por la playa donde murieron los seis estudiantes.
Una imagen promocional de la senda costera y sus estructuras de madera en la playa de El Bocal, donde se produjo la tragedia, durante la última edición de Fitur.
"Entró en servicio, pero nadie la ha mantenido", lamentan estos técnicos. "Hay mucha normativa de la que solo nos acordamos cuando hay una desgracia. Tristemente, esto es así". "Nosotros somos técnicos, nos importa un bledo la política. Esto no va ni de PP ni de PSOE porque han pasado todos, estamos hablando de un proyecto que arranca en 2001".
- ¿Cuál es el origen de esta ruta que conecta acantilados del Cantábrico con pasarelas y miradores?
- Ingenieros: El alcalde, Gonzalo Piñeiro (PP), encargó construir una senda a la Demarcación de Costas. En el año 2003, se firmó un acuerdo entre las administraciones. El proyecto se adjudicó con una baja temeraria a la empresa Dragados, en diciembre de 2013. Las obras se paralizaron por las protestas de vecinos y asociaciones, en octubre de 2014. Luego se quiso retomar en 2016, por eso debió cumplir con el decreto autonómico del plan de sendas.
Esto es un mal diseño que depende del proyectista; una mala ejecución que depende del carpintero y la constructora; una mala supervisión que corresponde a la dirección de obra; un mal mantenimiento y una mala conservación. En esta tragedia se ha dado todo.
